viernes, 17 de junio de 2016

Mujeres dadaístas: precursoras de una rebeldía tangible ante la concepción patriarcal y de la visibilización de las artistas hasta la actualidad.

Hannah Höch (Alemania-1889)

 Su técnica del fotomontaje fue una forma de compromiso socio-político, una expresión consciente de democratización y un intencional combate contra la manipulación del cuerpo femenino en todos los órdenes de la vida; de ahí su insistencia en elaborar curiosas muñecas.

“Aunque la guerra terminó en 1918 la gente joven de Berlín se había vuelto rebelde políticamente y buscaba una nueva orientación intelectual. Dadá era probablemente, por sobre todo, una forma de elogio negativo para una forma de gobierno y vida, cuyo tiempo, pasado y visión del mundo se habían encendido en llamas”. Hannah Höch (De: http://jaquealarte.com).

























Sophie Taeuber-Arp 
Pintora, constructora de marionetas y
bailarina en el Cabaret Voltaire.


























Emmy Hennings
Cantante, bailarina y performer de marionetas, 
publicó una serie de poemas 
en editoriales anarquistas 
populares en su época.
  





















Beatrice Wood (la madre del Dadá)
Ceramista















Elsa-von-Freytag-loringhoven
 Modelo artística, poeta, performer radical, 
ícono de moda y feminista. 
Enviada a la cárcel por usar ropa “reveladora”.

Clara Tice
Gestora cultural. 
Activista por los derechos de los y las artistas.



Mina Loy.
Poeta y plástica.

Suzanne Duchamp
Artista plástica.
























Juliette Roche
Poeta y artista plástica.


Me gustaría borrar los límites fijados
que a los humanos, seguros de nosotros mismos,
nos gusta dibujar alrededor de cualquier
cosa que podamos conseguir.

Hannah Höch



domingo, 1 de mayo de 2016

"A tus empleados los llamabas 'enemigos pagados'; y lo eran... Por eso, necesariamente tenía que pertenecer yo al partido del personal". - Franz Kafka (Carta a mi padre)

Extracto de un artículo de Kafka sobre 
la prevención de accidentes 
en las máquinas cepilladoras de madera, 1909
Kafka fue uno de los pioneros de la disciplina que hoy llamamos Seguridad e Higiene en el trabajo, que no estaba entonces regulada ni fiscalizada y que el empleado de la aseguradora consideraba necesario desarrollar para evitar los accidentes y las bajas.
La American Safety Society le concedió tres años seguidos (1910-1912) la medalla de oro por sus aportaciones a la especialidad y los desvelos que se tomaba para aconsejar medidas de protección para los obreros.

En una carta a uno de sus amigos, Kafka resumió con humor la tarea a la que se enfrentaba:

“No tienes idea de lo ocupado que estoy… En los cuatro distritos que tengo a mi cargo (…) hay personas que caen de los andamios o dentro de las maquinarias… Es como si todos estuvieran borrachos, los tablones volcaran a la vez, los terraplenes se deslizaran y todo esté siempre patas arriba. Hasta las chicas de las fábricas de vajilla no dejan de volar escaleras abajo con montañas de loza… El dolor de cabeza por estos asuntos no me abandona”.


De: http://blogs.20minutos.es






sábado, 26 de marzo de 2016

No tengo otra forma de definir a Rodolfo Walsh que tomar la frase de Madame de Stael referida a Schiller: “La conciencia es su musa”.- Osvaldo Bayer

Escritor, periodista, traductor.
1927- 1977

















Nicolás Carranza no era un hombre feliz, esa noche del 9 de junio de 1956. Al amparo de las sombras acababa de entrar en su casa, y es posible que algo lo mordiera por dentro. Nunca lo sabremos del todo. Muchos pensamientos duros el hombre se lleva a la tumba, y en la tumba de Nicolás Carranza ya está reseca la tierra.
Por un momento, sin embargo, pudo olvidar sus preocupaciones. Tras el azorado silencio inicial, un coro de voces chillonas se alzó para recibirlo. Seis hijos tenía Nicolás Carranza. Los más pequeños se habrán prendido a sus rodillas. La mayor, Elena, habrá puesto la cabeza al alcance de la mano del padre. La ínfima Julia Renée —cuarenta días apenas— dormitaba en su cuna.
Su compañera, Berta Figueroa, alzó los ojos de la máquina de coser. Le sonrió con mezcla de pena y alegría. Siempre era igual. Siempre llegaba así su hombre: huido, nocturno, fugaz. A veces se quedaba una noche, después desaparecía las semanas. Por ahí le hacía llegar un mensaje: estaba en casa de tal amigo. Y entonces era ella quien iba a su encuentro, dejando los chicos a alguna vecina, y pasaba con él unas horas transidas de temor, de zozobra, de la amargura de tener que dejarlo y esperar el lento paso del tiempo sin noticias suyas.
Era peronista Nicolás Carranza. Y estaba prófugo.
Por eso, cuando en furtivos regresos como éste algún chico del barrio le gritaba al encontrarlo: “¡Adiós, don Carranza!”, él… apresuraba el paso y no contestaba.
—¡Eh, don Carranza! —lo seguía la curiosidad.
Pero don Carranza —silueta baja y maciza en la noche— se alejaba rápidamente por la calle de tierra, levantando hasta los ojos las solapas del sobretodo.
Y ahora estaba sentado en el sillón del comedor, hamacando en las rodillas a Berta Josefa, de dos años, y a Carlos Alberto, de tres, y acaso a Juan Nicolás, de cuatro —toda una escalera de pibes tenía, don Carranza—, hamacándolos e imitando el fragor y el silbato de los trenes que manejaban hombres como él, gente de esa barriada ferroviaria.
Después conversó con la preferida, Elena, de once años —alta y espigada para su edad, grandes ojos pardos—, le contó algo de sus andanzas mezclado con algo de fábula risueña, y la interrogó con preocupación, con miedo, con ternura, porque, la verdad, se le hacía un nudo en el corazón cada vez que la miraba, desde que estuvo presa.
Presa durante varias horas, aunque parezca cuento, la tuvieron en Frías (Santiago del Estero) el 26 de enero de 1956. El padre la había dejado allí el 25 con familiares de la madre, aprovechando uno de sus viajes regulares en la línea al Norte del Belgrano, donde trabajaba como camarero, y había seguido de largo. En Simoca, provincia de Tucumán, lo detuvieron por una denuncia de distribuir panfletos que nunca llegó a probarse.
A las ocho de la mañana siguiente la sacaron a Elena de la casa de sus parientes, la llevaron sola a la comisaría y la interrogaron durante cuatro horas.
¿Llevaba panfletos su padre? ¿Era peronista su padre? ¿Era un delincuente su padre?
Se enloqueció don Carranza cuando supo la noticia.
—A , que me hagan cualquier cosa. Pero a una criatura…
Rugía y sollozaba.
Se les disparó en Tucumán.
Y seguramente desde entonces asomó un brillo peligroso en la mirada de este hombre de rostro firme y despejado, que antes era de ánimo alegre, aficionado a las diversiones y amigo preferido de todos los chicos del barrio, propios y ajenos.
Cenaron todos juntos esta noche del 9 de junio en esa casa del barrio obrero de Boulogne. Después acostaron los chicos y quedaron solos, él y Berta.
Ella le habló de sus penas, de sus preocupaciones. ¿El ferrocarril no les quitaría la casa, ahora que él estaba cesante y prófugo? Era una buena casa, de material, con flores en el jardín, y allí entraban todos, hasta un par de muchachas fabriqueras que había tomado como pensionistas para ayudarse. ¿Con qué iban a vivir ella y los chicos si se la quitaban?
Le habló de sus temores. Siempre ese temor de que lo agarraran una noche cualquiera y lo golpearan en cualquier comisara hasta dejarlo idiota. Y le repitió el eterno ruego:
—Entregate. Si te entregás, a lo mejor no te pegan. Y de la cárcel se sale, Nicolás…
Él no quería. Se refugiaba en afirmaciones duras, secas, definitivas:
—No he robado. No he matado. No soy un delincuente.


De: Operación Masacre (Fragmento del Capítulo 1)
Rodolfo Walsh
En: Nuestra Biblioteca Llevate de Todo


A cuarenta años de la impiadosa dictadura argentina,
su cuerpo sigue desaparecido;
su conciencia, floreciendo en un ciclo sin fin.




















lunes, 21 de marzo de 2016

En el Día Mundial de la Poesía, nuestra Marosa, una "Rosa Brillando".


Se viene desde Argentina
Martes 29 y Miércoles 30 de marzo
Rosa Brillando
una invocación a la poética de Marosa Di Giorgio
dirigida por Juan Parodi

En venta en Tickantel.
Mas info en: http://www.teatrosolis.org.uy/uc_2971_1.html

Se agradece su difusión





martes, 8 de marzo de 2016

Nunca importó demasiado que fuéramos diosas; siempre ha habido Marduks obligándonos a guerrear por nuestros derechos .


Relieve que representa a Marduk persiguiendo a Tiamat .

















“Tiamat (1)  lanzó un rugido...
el Señor levantó la desbordante tormenta, su poderosa arma.
Tiamat creció, las raíces de sus piernas se sacudían adelante y atrás.

Tiamat y Marduk, los más sabios de los dioses,
avanzaban uno contra otro;
prosiguieron el singular combate,
se aproximaron para la batalla.

El Señor extendió su red para atraparla;
el Viento del Mal, el de más atrás, se lo soltó en el rostro.
Cuando ella abrió la boca, Tiamat, para devorarlo
él le clavó el Viento del Mal para que no cerrara los labios.
Los feroces Vientos de tormenta cargaron entonces su vientre;
su cuerpo se dilató; la boca se le abrió aún más.
A través de ella le disparó él una flecha, le desgarró el vientre;
le cortó las tripas, le desgarró la matriz.
Teniéndola así sojuzgada, su aliento vital él extinguió.

Después de matar a Tiamat, la líder,
su grupo fue destruido, su hueste hecha pedazos.


..........................................


Marduk volvió entonces a Tiamat, a la que había sometido.

El Señor se detuvo a ver su cuerpo sin vida.
Dividir al monstruo él, entonces, ingeniosamente planeó.
Después, como un mejillón, la desgarró en dos partes.

El Señor puso su pie sobre la parte posterior de Tiamat;
con su arma le separó el cráneo;
cercenó los canales de su sangre;
e hizo que el Viento Norte lo llevara
a lugares que habían sido desconocidos.

La otra mitad la levantó como pantalla para los cielos:
encerrándolos juntos, como vigías los estacionó...
Dobló la cola de Tiamat para formar la Gran Banda como un brazalete.

Poniendo la cabeza de Tiamat en posición,
él elevó las montañas encima.
Abrió manantiales, y torrentes para sacar el agua.
De los ojos de ella dejó salir el Tigris y el Eufrates.
Con sus ubres formó las altas montañas,

perforó manantiales para pozos, para sacar agua".

.......................................................................................................................

Fragmento del Enuma Elish, el Poema de la Creación de origen sumerio, escrito en acadio, con escritura cuneiforme en siete tablillas de arcilla, con unos 140 versículos cada una, está datado entre 1900 y 1600 años antes de Cristo, aunque otros investigadores se inclinan por el 1200 A.C., mucho antes de las primeras escrituras hebreas.

(1)  Tiamat es la diosa del mar (las aguas saladas), símbolo del caos original y la oscuridad. Es el principio femenino de Nammu, el Océano primordial de la cosmogonía mesopotámica.

Una de las tablillas del Enuma Elish.



















Es un aporte del Taller 
en el Día Internacional de la Mujer
desde su Proyecto





































y nuestro emocionado homenaje
para las mujeres uruguayas
-niñas, jóvenes y adultas-
a quienes la violencia
les robó la vida.