domingo, 2 de noviembre de 2014

“Los europeos y los occidentales hallan siempre el misterio en la oscuridad, en la noche, mientras nosotros los griegos lo hallamos en la luz, que es para nosotros algo absoluto...” - Odisea Elytis

Eva


Te abandonas con ola en el silencio
Que asola mi habitada esperanza

Una antorcha al lado de la hoguera
Apuesta de los vientos nocturnos
Una marcha de sombra a la orilla de la Quimera
Una habitación
Habitación de hombres sencillos
Un misterio
Lavado y tendido en la mirada que deleita

En tu mirada o en la altura de su sol
Toda mi vida se vuelve una palabra
Todo el mundo tierra y agua
Y todas las llamas de mis dedos
Violan los labios del día
Cortan en los labios del día
Tu cabeza

Enfrentada a la soledad del sueño.


De "Orientaciones"
Ediciones del oriente y del mediterráneo 1996
Versión de Ramón Irigoyen


De: amediavoz.com


2 de noviembre de 1911- Grecia

sábado, 1 de noviembre de 2014

“Convive con tus poemas, antes de escribirlos”- Carlos Drummond de Andrade


El mundo es grande y cabe...


El mundo es grande y cabe
en esta ventana sobre el mar.
El mar es grande y cabe
en la cama y en el colchón de amar.
El amor es grande y cabe
en el breve espacio de besar.




Los que sufren


Las plantas sufren como nosotros sufrimos.
¿Por qué no habrían de sufrir
si esta es la llave de la unidad del mundo?

La flor sufre, tocada
por la mano inconsciente.
Hay una ahogada queja
en su docilidad.

La piedra es sufrimiento
paralítico, eterno.

Nosotros -animales- no tenemos
ni siquiera el privilegio de sufrir.


De: amediavoz.com

31 de octubre de 1902- Brasil
Poeta y periodista.

























Pequeño homenaje a una fascinante actitud de vida

Axel Munthe
31 de octubre de 1857- Suecia
Escritor y médico sueco. Hijo de un farmacéutico, estudió Medicina en Upsala y en París, en la escuela de Charcot, y ejerció la Medicina primero en París (a partir de 1881) y después en Roma, desde 1890. Prestó valerosamente ayuda a los enfermos del cólera en Nápoles durante la epidemia que estalló allí; relató esa experiencia en Desde Nápoles (1885) y Bocetos (1888), obras reunidas después en la edición inglesa (Memories and Vagaries, 1898).

Narró con espíritu abiertamente antialemán sus experiencias de médico militar en la primera Guerra Mundial: Cruz roja y Cruz de Hierro (Red Cross and Iron Cross, 1916), y más tarde, en un libro autobiográfico, de extraordinario éxito, La historia de San Michele (1929 ) en el que cuenta su vida de médico humanista y humanitario en Anacapri, donde compró y restauró un antiguo santuario, que luego donó al Estado sueco. En sus mejores páginas, Axel Munthe une a sus dotes de animado narrador un naturalismo nórdico, tal vez algo excesivo.

De: http://www.biografiasyvidas.com


Si os encontráis con un doctor de moda, observadlo atentamente, desde una prudente distancia, antes de confiaros a él. Quizá sea un buen médico, pero en muchísimos casos no lo es. En primer lugar, porque invariablemente está demasiado ocupado para escuchar con paciencia vuestra larga historia. En segundo lugar, porque está inevitablemente destinado a convertirse en un snob si no lo es ya; a dejar pasar a la condesa antes que a vosotros, a examinar el hígado del conde con más atención que el de su criado, a ir a la Garden Party de la Embajada británica en vez de visitar a vuestro hijo menor, cuya tos ferina se agrava. Y en tercer lugar, porque, a menos que tenga muy sano el corazón, pronto demostrará indudables señales de un endurecimiento precoz de aquel órgano y se volverá indiferente e insensible a los padecimientos ajenos, como la gente ávida de placeres que le rodea. Sin piedad no se puede ser buen médico.



La cruel bestia feroz no está detrás de los barrotes de la jaula, sino ante ellos.





lunes, 27 de octubre de 2014

“Donde enfría la noche la manzana en flor yo ando” - Sylvia Plath

27 de octubre de 1932- Estados Unidos

- ¿Tus poemas ahora tienden a salir de los libros más que de tu propia vida?


- No, no: No diría eso en absoluto. Pienso que mis poemas surgen inmediatamente de experiencias sensoriales y emocionales que tengo, pero debo decir que no puedo simpatizar con esos gritos del corazón, informados sólo por una aguja o  cuchillo, o lo que sea. Creo que uno debería ser capaz de tener el control y manipular experiencias, incluso las más terribles, como la locura o el ser torturado, este tipo de experiencias, y uno debería ser capaz de manipular esas experiencias con un conocimiento y una mínima inteligencia, pienso que la experiencia personal es muy importante pero sin duda no debería ser una especie de experiencia narcisista de caja cerrada y mirarse en el espejo. Creo que debería ser pertinente y relevante a cosas mayores, cosas más grandes como Hiroshima y Dachau y demás.

- Y entonces, detrás de la reacción emocional primitiva debe haber una disciplina intelectual.

- Estoy muy convencida: habiendo sido una académica, después de haber sido tentada por la invitación de quedarme para convertirme en doctora, profesora, y todo eso, una parte de mí sin duda respeta todas las disciplinas, siempre y cuando no se atrofien.

Fragmento de la Entrevista publicada en  http://transtierros.blogspot.com





Escayola


¡Nunca me liberaré de esto! Ahora soy dos personas:
ésta, completamente blanca, y la antigua, amarilla,
y la blanca es, sin duda, la más importante.
No necesita alimentos, es, ciertamente, uno de los santos
indudables. Al principio la odiaba, carecía de lógica propia.
Se pasaba los días en la cama conmigo, igual que un cadáver,
y yo me asustaba, pues su forma era idéntica a la mía,

aunque mucho más blanca, e irrompible, y jamás se quejaba.
Era tan fría que me tuvo despierta una semana.
Yo le echaba la culpa de todo, pero ella jamás respondía.
¡Qué ridícula conducta, yo no la entendía! Pero ella
guardaba silencio. La pegaba, pero no se movía,
pacifista sincera, y entonces me dije que deseaba mi amor:
comenzó a ser más cálida, y vi entonces sus muchas virtudes.

Sin mí no existiría, por eso me mostraba cariño.
Yo le daba alma, florecía de ella cual rosa
florece de un jarrón de porcelana barata,
era yo quien brillaba, no ella con su pulcra blancura,
como había pensado al principio. Yo entonces
la protegía un poco y ella estaba encantada, era claro
que su mente de esclava la regía.

Yo aceptaba su culto y a ella le encantaba.
Matinal, despertábame del sol al reflejo. En su torso
sorprendentemente albo lucía su pulcra
nitidez, y su calma y su dura paciencia:
mimaba mis debilidades como experta enfermera,
poniendo mis huesos en su sitio, para que se curasen.
Y, así, nuestro vínculo se volvió más firme.

Fue dejando de venirme tan justa, empezó a separárseme.
Yo notaba sus críticas a pesar de mí misma,
como si mis costumbres la ofendiesen de alguna manera.
Dejaba pasar las corrientes y volvióse distraída y lejana.
Y la piel me escocía y se me iba pedazo a pedazo
sólo porque ella me cuidaba con tanto desvío.
Vi por fin el misterio: se creía inmortal.

Quería dejarme, se pensaba superior a mí en todo.
¡Y yo que la tenía a oscuras, apilando rencores,
malgastando sus días al servicio de un semicadáver!
En secreto empezó a desearme la muerte. Y entonces
podría cubrirme la boca y los ojos, del todo cubrirme,
y llevar mi rostro pintado como funda de momia
con la faz faraónica, aunque fuera de barro y de agua.

Y yo no podía arrojarla de mí, se apoyaba
en mí tanto tiempo que me estaba volviendo inmóvil,
habiendo olvidado la manera de andar o sentarme,
por eso cuidaba yo mucho de nunca ofenderla
o jactarme imprudente de mi cierta venganza.
Esta convivencia era igual que vivir con mi tumba:
yo dependía de ella, aunque muy contra mi voluntad.

Solía pensar que podríamos vivir muy bien juntas,
tan unidas estábamos que pudieran pensarnos casadas.
Pero ahora comprendo que no compatíamos, que ella
sería una santa y yo fea e hirsuta, más tarde o temprano
tales diferencias caerían inanes, pues yo recobraba mi fuerza
y un día podría vivir sin su apoyo y entonces

su cáscara huera y muriente lloraría mi ausencia.


De: amediavoz.com



domingo, 26 de octubre de 2014

..." soy un abrojo, y muero, mar, sucumbo en mi pobreza..." - Alfonsina Storni






Mesera, obrera de una fábrica de gorras, maestra,
madre soltera, poeta.
"Dispuesta a todo"
como significa su nombre Alfonsina.
25 de octubre de 1938- Argentina.




























viernes, 24 de octubre de 2014

"La belleza gruñe en la fértil penumbra” - Denise Levertov

24 de octubre de 1923- Inglaterra

LA SALA



Con un espejo
podría ver el cielo.

Con dos o tres, bien situados,
podría ver el sol
inclinándose ante las chimeneas de la noche.

La salida de la luna -la luna misma podría aparecer
en un cuarto espejo, alto,
cerca de la ventana abierta.

              Con suficientes espejos adentro
0 incluso afuera de la sala, con una viga
para sostenerlos, las montañas
y los mares podrían manifestarse.

Entiendo perfectamente
que demasiado seguido podría toparme
con mis ojos -tengo en cuenta
el peligro-
                Si los espejos
son bastante grandes, y se disponen
con bravura, puedo mirar
más allá de mi propia mirada.

Con un espejo
¿cuántas estrellas podría ver?

No quiero escaparme, solamente mirar
la celebración de los ritos.




SALMO ACERCA DEL CASTILLO


Déjame estar en el lugar del castillo.
Deja que el castillo esté en mí.
Deja que se alce sólido desde el círculo del foso.
Deja que las aguas del foso reflejen el plumaje verde de los patos, que los caparazones de las tortugas acuáticas rompan la superficie o se vean a través de las profundidades ondulantes.
Deja que a su vera se detengan los jinetes, y un perro siempre alerta a la orilla del sueño.
Deja que esté oscuro el espacio bajo el primer piso, que el agua lama los pilares de piedra, y el limo verde vivo destelle sobre ellos; deja que allí se guarde un bote.
Deja que las cariátides del segundo piso sean osos sostenidos por rayos que sean dragones.
Deja que seamos cuatro arqueros sobre el parapeto del salón central, oteando los cuatro horizontes. Y que, adentro, el príncipe esté en su hogar. Deja que se siente pensativo, en paz, con todas las ventanas abiertas a las logias.
Deja que arriba se siente la joven reina, al fresco, con su hijo en brazos; deja que mire con gozo el gran círculo, las sombras de los peregrinos, el trabajo del sol y el juego del viento. Déjala ir y venir. Deja que las columnas sostengan al techo, y que los pisos sostengan a las columnas, seamos el espacio oscuro bajo el piso más bajo, deja que el castillo se alce sólido desde el foso, deja que el foso sea un círculo y el agua piélago, deja que los guardias lo guarden, seamos tierra vasta a su alrededor, deja que el campo donde se emplaza esté dentro de mí, déjame estar donde esté.


De: http://deniselevertov.blogspot.com


“Maravilloso nido del vértigo, ¡tu boca! Dos pétalos de rosa abrochando un abismo”... Delmira Agustini

24 de octubre de 1887 - Uruguay



















EL CISNE



. . .Pupila azul de mi parque
Es el sensitivo espejo
De un lago claro, muy claro!...
Tan claro que á veces creo
Que en su cristalina página
Se imprime mi pensamiento.
.
. . .Flor del aire, flor del agua,
Alma del lago es un cisne
Con dos pupilas humanas,
Grave y gentil como un príncipe;
Alas lirio, remos rosa...
Pico en fuego, cuello triste
Y orgulloso, y la blancura
Y la suavidad de un cisne...
.
. . .El ave cándida y grave
Tiene un maléfico encanto;
-Clavel vestido de lirio,
Trasciende á llama y milagro!...
Sus alas blancas me turban
Como dos cálidos brazos;
. . .Ningunos labios ardieron
Como su pico en mis manos;
Ninguna testa ha caído
Tan lánguida en mi regazo;
Ninguna carne tan viva,
He padecido ó gozado:
Viborean en sus venas
Filtros dos veces humanos!
.
. . .Del rubí de la lujuria
Su testa está coronada;
Y va arrastrando el deseo
En una cauda rosada...
.
. . .Agua le doy en mis manos
Y el parece beber fuego;
Y yo parezco ofrecerle
Todo el vaso de mi cuerpo...
.
. . .Y vive tanto en mis sueños,
Y ahonda tanto en mi carne,
Que á veces pienso si el cisne
Con sus dos alas fugaces,
Sus raros ojos humanos
Y el rojo pico quemante,
Es solo un cisne en mi lago
O és en mi vida un amante...
.
. . .Al margen del lago claro
Yo le interrogo en silencio...
Y el silencio es una rosa
Sobre su pico de fuego...
Pero en su carne me habla
Y yo en mi carne le entiendo.
- A veces ¡toda! soy alma;
Y a veces ¡toda! soy cuerpo .-
Hunde el pico en mi regazo
Y se queda como muerto...
Y en la cristalina página,
En el sensitivo espejo
Del lago que algunas veces
Refleja mi pensamiento,
El cisne asusta de rojo,
Y yo de blanca doy miedo !


De: http://www.damisela.com

jueves, 16 de octubre de 2014

“El amor nunca tiene razones. Y la falta de amor tampoco. Todo son milagros.”- Eugene O´Neill


... ¡Apresúrate! Últimamente, gracias a ti, no tardo mucho en preparar el desayuno. Esta mañana sólo tenemos pan, manteca y café: y ni siquiera tendrías eso si yo no me estropeara los dedos cosiendo. El pan está duro. Supongo que te gustará. Tú no te mereces nada mejor, pero no veo por qué he de sufrir yo. (Yendo hacia la cocina de gas) El café dentro de un momento, y no esperes que te lo sirva.

(Repentinamente, con violenta ira) ¿Qué diablos estás haciendo ahora? (Va hacia la puerta y atisba) Bueno, por lo menos estás casi vestido. Creí que te habías metido en la cama de nuevo. Eso sería muy propio de ti. ¡Qué aspecto horrible tienes esta mañana! ¡Aféitate, por amor de Dios! ¡Estás repulsivo! Pareces un vagabundo. Por algo nadie quiere darte empleo. No los culpo… Tu aspecto no es ni aun medianamente decente. (Va hacia la cocina de gas) Aquí hay mucha agua caliente. No tienes la menor excusa. (Toma un tazón y vierte en él un poco de agua de la cafetera) Toma.

(Él tiende la mano en procura del tazón. Se ve una mano sensible, de finos dedos, que tiembla, y parte del agua se derrama sobre el piso.)

(La señora Rowland, con tono insultante) ¡Mira cómo te tiembla la mano! Más vale que abandones la bebida. No puedes soportarla. Los hombres como tú son los mejores candidatos al delirium tremens. ¡Eso sería la gota que hace desbordar el vaso! (Mirando el piso)  Mira cómo has dejado el piso… hay colillas y cenizas en toda la habitación. ¿Por qué no los tiraste sobre el plato? No, no serías lo bastante considerado para hacerlo. Nunca piensas en mí. Tú no tienes que barrer la habitación, y eso es todo lo que te importa.
(Toma la escoba y empieza a barrer malignamente, levantando una nube de polvo. De las habitaciones interiores llega el rumor de una navaja de afeitar que afilan)

(Barriendo) ¡Apresúrate! Ya debe ser casi hora de que me vaya. Si llegara tarde, me expondría a perder mi empleo y entonces ya no te podría seguir manteniendo. (Y al ocurrírsele algo más, agrega sarcásticamente) Y entonces, tendrías que trabajar o hacer alguna cosa horrible de esa especie. (Barriendo debajo de la mesa.) Lo que quiero saber es si buscarás hoy trabajo o no. Sabes que tu familia no nos seguirá ayudando. También ellos ya están hartos de ti. (Después de barrer en silencio durante unos instantes) Estoy cansada de toda esta vida. Ganas me dan de irme a casa, pero soy demasiado orgullosa para permitir que te sepan un fracasado… a ti, el hijo único del millonario Rowland, el egresado de Harvard, el poeta, el hombre notable del pueblo… ¡Bah! (Con amargura) No serían muchas las que me envidiarían mi hombre notable si supieran la verdad. Me gustaría saber una cosa… ¿Qué ha sido nuestro matrimonio? Aun antes de que tu padre millonario muriera debiéndole dinero a todo el mundo, nunca derrochaste un solo minuto a tu esposa. Supongo que, a tu entender, yo debía darme por satisfecha con tu honorable actitud al casarte conmigo… después de haberme puesto en dificultades. Yo te avergonzaba ante tus refinados amigos porque mi padre sólo es un almacenero, eso es lo cierto. Por lo menos es un hombre honrado, y tú no podrías decir lo mismo del tuyo. (Sigue barriendo enérgicamente hacia la puerta. Se apoya sobre su escoba por un momento)

Suponías que todos creerían que te habías visto obligado a casarte conmigo y te compadecerían… ¿verdad? No vacilaste mucho para decirme que me querías y para hacerme creer en tus mentiras antes de que sucediera aquello… ¿no es cierto? Me hiciste suponer que no querías que tu padre me sobornara, como trató de hacerlo. Pero ya sé a qué atenerme. Por algo he vivido tanto tiempo contigo. (Sombríamente) Es una suerte que nuestro pobre hijo naciera muerto, después de todo… ¡Qué padre hubieras sido...

De: Antes del Desayuno

16 de octubre de 1888- Estados Unidos
Dramaturgo

















miércoles, 15 de octubre de 2014

martes, 14 de octubre de 2014

“Que mi mente se pasee hambrienta por ahí, intrépida, sedienta y flexible”. E.E. Cummings






















Llevo tu Corazón en mi Corazón


Llevo tu corazón conmigo,
lo llevo en mi corazón.
Nunca estoy sin él
donde quiera que voy, vas tú
amor mío,
y lo que sea que yo haga
es tu obra.
No temo al destino,
ya que tú eres mi destino.
No quiero ningún mundo,
porque tú eres mi mundo, mi certeza.
Y eso es lo que eres tú.
lo que sea que una luna
siempre pretendió,
lo que sea que un sol quiera ser.
Este es el secreto más profundo
que nadie conoce.
Esta es la raíz de la raíz,
el brote del brote,
el cielo del cielo
de un árbol llamado vida,
que crece más alto
de lo que el alma puede esperar
o la mente ocultar.
Es la maravilla que mantiene
a las estrellas separadas.
Llevo tu corazón.

Lo llevo en mi corazón.


14 de octubre de 1894- Estados Unidos
Escritor, pintor.












sábado, 11 de octubre de 2014

Aleksis Kivi en el Día de la Literatura Finlandesa

10 de octubre de 1834- Finlandia
Tardíamente reconocido como el Padre de la Literatura en finés


Un domingo por la tarde, en pleno verano, mientras el sol declina en el aire en calma y sobre el bosque quieto, se sienta a solas con su hijo en el banco, junto a la mesa. Eero ha ido a dar una vuelta por sus prados y sus campos, y toda la servidumbre está en la aldea. Una absoluta paz reina en la naturaleza y en la amplia sala de la granja, cuyo piso alfombrado de fresco ramaje sonríe en su bordado de fronda. Todo es paz y silencio. De vez en cuando llegan de la colina poblada de abedules los dulces sones de los cencerros del ganado. La mujer, sentada en la banqueta, habla con su niñito, quien, tendido en sus rodillas, parece una aurora radiante. «Dime, chiquitín», dice ella hablando y cantando, «dime, chiquitín, ¿cómo has encontrado el camino de tu casa?» «He venido por la ruta de Turku, he retozado por los senderos de Háme». «¿Pero en qué has reconocido tu casa, pequeñín?» «En el perro que ladra bajo la puerta, la he reconocido en el pozo dorado del patio y he visto también los caballos de los pastores eclesiásticos ante el henil y en el pajar un tonel de cerveza.» «¿Y en qué has conocido a tu querida mamá, en qué a tu papá?» «Mamá sacaba agua de malta junto a las llamas del fuego, sacaba y cantaba, cantaba con voz clara, llevaba anudado al cuello un pañuelo de lana, un pañuelo como la nieve y la bóveda del cielo.» «¿En qué has conocido a papá?» «Tallaba un mango de hacha, tallaba junto a la ventana dorada.» «¿De manera que has encontrado el camino, has reconocido tu casa, has reconocido en la sala a tu madre y a tu padre? ¿Pero dónde está papá, a dónde ha ido, piensa en nosotros? Seguramente piensa en nosotros, y si él no piensa en ti, yo no te olvidaré nunca jamás, ni en la misma muerte, aurora y crepúsculo de mi alma, mi gozo y mi dulce tristeza. ¿Y por qué eres tú mi tristeza? ¡Ah! Este mundo es pérfido y turbulento y muchos navegantes se han hundido en las simas eternas de sus mares. Dime, hijo mío, hierbecita mía, ¿no te gustaría navegar hacia el puerto de la paz mientras todavía ondea en toda su pureza el estandarte blanco de tu infancia?

De: Siete hermanos






“Los siete hermanos” fue novela muy atacada por los partidarios de la escuela clásica, y Kivi se fue al norte, creyendo que había fracasado. Uno de sus hermanos lo recogió y murió en esa casa de madera, similar a aquella en la que nació. Fue el 31 de diciembre de 1872, o sea a los 38 años. Bastó que muriera para que empezara a considerársele la aurora de la literatura finlandesa.

Hyalmar Blixen
Diario "Lea" - Montevideo
4 de febrero de 1990

De: EspacioLatino.com