martes, 5 de febrero de 2013

“Y se le ha dado al hombre el más peligroso de los bienes, la Palabra,… para que muestre lo que es…” Friedrich Hölderlin


Problema, y no sólo filosófico, el del lenguaje humano. Siglos hace que desvela a eruditos.
En los últimos días, vistiendo un disfraz bien postmoderno, pisó tierra y se transformó en el centro de la atención del país. Por tradición, a los uruguayos nos gusta la polémica; bienvenida sea, claro, mientras podamos esgrimir razones.
Pero el repertorio producido por la mayoría de los medios, de las organizaciones colectivas y de la gente en la calle acerca del desgraciado suceso en el que Tania Ramírez resultó ferozmente lesionada, no ha trasegado el vino al barril adecuado. Porque, más allá de los apuntes que pudimos recoger acerca del grado de violencia que padecemos, de la gradual insensibilidad hacia las manifestaciones violentas, de la explícita o solapada discriminación, de la evidente pereza o inercia del Poder Judicial,..., todos compartibles, sólo una emisora radial - RADIO URUGUAY- y en particular el programa EFECTO MARIPOSA, fue capaz de centrar el debate en su eje que, como ya adelantamos, es el lenguaje.





No en vano fue premiada Daina Rodríguez, en el 2012,  con el Iris a la Conducción Radial.
(En verdad, hace tiempo que nos habíamos propuesto subrayar la alta calidad de su labor diaria -sustentada sin duda en una cohesión indestructible de equipo- y no hubo mejor oportunidad que ésta.)

El jueves 31 de enero pasado, Daina entrevistó a la lingüista Graciela Barrios de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Una reproducción indirecta de las afirmaciones de la catedrática empañaría la claridad de sus conceptos. Por eso transcribimos la reseña del portal de Radio Uruguay e invitamos a pinchar en el enlace allí colocado, para escuchar la versión original.






Jueves 31 de enero de 2013
Lingüista: Un discurso que se presenta como "políticamente correcto" puede esconder "acciones discriminatorias"
La lingüista Graciela Barrios, doctora en Letras y profesora  del Departamento de Psico-Sociolingüística de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación dijo este jueves en Efecto Mariposa que “el racismo explicito no se da en la sociedad actual en los discursos públicos y hegemónicos”, pero que sí ocurre que en “un discurso que se presenta como políticamente correcto” puede haber “acciones discriminatorias” si uno “empieza a rascar”.

Ocurre, además, que “discursos paternalistas” sobre los Derechos Humanos de colectivos sociales puedan pretender “defender con argumentaciones o instancias políticas” a los integrantes de ese colectivo, pero que, en realidad, “lo siguen marcando como objeto de protección”.

Barrios subrayó el “carácter del lenguaje como constructo social y cultural”, pero también como “marcador de identidad” y “vehículo de representación de ideologías”.

Según explicó, “hablar de determina manera hace que nos cataloguen como adscripto a determinado grupo social” y ello es “inevitable”.

Además, indicó que “todo el sistema de insultos apela a la discriminación”, que “sale de la necesidad de reafirmar el poder de grupos dominantes a través de la dicotomía de nosotros y los otros”.

Junto a Barrios, el programa indagó en el uso del lenguaje como construcción de ideología. 


Escuche la entrevista aquí


Un imperativo lógico permite aseverar que ningún acierto puede ser fruto de la improvisación, y menos, cuando se trata de culturizar al pueblo. Para Efecto Mariposa, como para muchos compatriotas, fue nítido que el descontrol se desató a partir del enfrentamiento verbal. Entonces, ¿de qué es portador el lenguaje? ¿Qué revela y rebela el lenguaje? ¿Quién es capaz de responder con propiedad semejantes preguntas? Obvios cuestionamientos que deben de haber guiado la planificación del programa y que implican una trayectoria profesional seria, competente, apasionada. Aquí, además, otro acierto del equipo, a pesar de que podría refutarse dicha valoración en virtud de que consultar al experto, al idóneo, es una simple muestra de sentido común. Pero, ¿no está en franca desaparición ese común “sentido común”? Últimamente, hay una atroz insistencia en la soberbia del omnipotente. Mientras tanto, los humildes sostienen la coherencia del país.

El aporte de la lingüista permitió comprender, a cualquier oyente -y ésta es una virtud del que sabe-  que el lenguaje no es una cadena de leves e inocuos sonidos ni un objeto para decorar con papeles dorados y moños; la palabra tiene un peso que mueve al mundo, y esto, entendido en el básico plano de la vida rutinaria o en el orbe de las decisiones políticas más trascendentes, que no en el universo de los líricos o los filósofos, como se suele repetir con ironía. (Pero como la ocasión es venida acotamos: ¡Cómo no reescribir un texto literario diez veces si así fuera necesario! ¿De dónde surgió esa nociva idea de que hay que preservar intacto lo que se escribió, para evitar modificar la esencia!)
A propósito, recordemos a Saramago diciendo:”Las palabras no son ni inocentes ni impunes”..., e ilustraba:... “Decía Kapuscinski: que el comienzo de las guerras no lo marca el primer disparo con un arma de fuego sino el cambio del lenguaje. El lenguaje del odio llega antes que las bombas”...

Propicio parece el planteo para referirnos a la Campaña “Borremos el racismo del lenguaje” de la Casa de la Cultura Afrouruguaya. Pero amerita un espacio propio, en la próxima.

Por último, una evidente doble recomendación: 
Radio Uruguay es un baluarte cultural; vamos a honrarlo como corresponde: escuchando su variada y siempre interesante programación. 
Dejamos un link para que se comuniquen con Daina Rodríguez y Alberto Gallo; les encantará saber qué opinan de la entrevista a la que nos hemos referido.

 Correo electrónico: efectoradio@gmail.com





Alberto Gallo y Daina Rodríguez
Todo el equipo de EFECTO MARIPOSA


                                              

        

               











domingo, 3 de febrero de 2013

Editorial Rumbo, el pie del candil


“Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que, constante y paciente, la sostiene en la sombra.”                                     

Rabindranath Tagore



La mayoría de las máximas del exquisito poeta Rabindranath Tagore tienen el poder de generar verdadero deleite espiritual, un placer nunca exento de iluminación, de revelación, de “epifanía” (al mejor estilo de Katherine Mansfield, James Joyce o Clarice Lispector).

Así lo experimentamos esta mañana, cuando meditábamos acerca de cómo manifestar en forma cabal nuestra gratitud a Editorial RUMBO.




En Perras Negras se trabaja mucho, con solvencia profesional y con una cuota mayúscula de respeto hacia sus integrantes: la mayoría llega aquí  con la necesidad de hallar y escuchar  la  propia voz  (excepciones muy esporádicas son quienes buscan ciertos protagonismos y, más temprano que tarde, la realidad se encarga de la justa depuración). Una muestra de este capital afectivo-intelectual se materializó, el año pasado, en un libro (¿sinécdoque o metonimia esta  concreción?).  

Un libro concebido en estas condiciones, sin duda resulta “deslumbrante” para sus progenitores, por razones vivenciales y hasta por motivos etimológicos, en cuanto a que deriva deslumbrante de  “deslumbrar”,  el cual registra dos acepciones: asombrar, encantar, fascinar, la primera; perder momentáneamente la vista por un golpe de luz inesperado, cegarse, la segunda y la verdaderamente interesante en nuestro razonamiento. ¿Por qué?







Porque ante el pequeño y precioso objeto-libro, y a pesar de que avanza nítido el logo de la empresa editora en la superficie roja y satinada de su tapa, nos exponemos a la contingencia de olvidar el significado social y el efecto culturizante del acto que asume una editorial independiente, al otorgar luz verde a una obra de autor y, en nuestro caso, un colectivo de autores: un montoncito de amadores, que no amantes, porque falta el reconocimiento de la tribu.
Requiere una sólida actitud “ciudadana” ejercer la función de soporte de un manojito de fulgores aun inciertos.  

Editorial RUMBO la posee, la muestra y la demuestra en forma constante.
A su colectivo de trabajadores, nuestro aplauso firme porque la prolijidad es silenciosa pero no invisible.
A Carmen Galusso -semblante confiable de la empresa, palabra orientadora, paso ágil en los corredores oscuros- un abrazo tan duradero como su paciencia y tan cálido como el gratísimo ámbito de ESPACIO-TEATRO que gestionó para la presentación de nuestro libro.














Y a ustedes, muy apreciados lectores de este blog, inequívocas recomendaciones:
a)  Recordar que el pie del candil, desde la penumbra, mantiene enhiesta la llama, aunque se trate de unas chispitas;
b) el pie del candil de CREAR ES UN PLACER GENIAL, SENSUAL, NADA VENIAL... es Editorial RUMBO;  
c) de ojos cerrados, recurrir a Editorial RUMBO para concretar sus proyectos.

















Nada de subliminal

































































jueves, 31 de enero de 2013

El revés de la piel



“Cuando el revés de la piel se subleva”


No es un nombre arbitrario, a pesar de su génesis un tanto azarosa. 

Nació de ese proceso tan cercano al misterio que provoca la lectura, esa piedra que aventamos con cierta indolencia, sin advertir la prolijidad artística de los círculos concéntricos que dibuja en el agua de nuestra siquis. Ignoramos, entonces, el preciso instante en que empezó a ser célula. ¡Leemos tanto al cabo de los cincuenta y siete mil seiscientos segundos vacantes en el día!


Tampoco estábamos jugando al ta-te-ti; repasábamos la obra de ARMONÍA SOMERS, una uruguaya realmente fascinante, por su escritura y por su actitud ante el establishment de su época, no tan lejana por cierto. A pesar de que en la actualidad viene siendo estudiada en varias universidades extranjeras, aquí (en la planicie de la rutina) continúa circulando el calificativo de “rara”-en el mejor de los casos-; en realidad, y esto es peor, pertenece a esa zona cada vez más peligrosa que es el olvido.

Un pasaje de uno de sus cuentos (El Despojo) aparecía resaltado en color en la página del libro, huella de algunos giros de la piedra en el agua de otro tiempo. Es el siguiente:

...”Es más bien como si se doliera de algo, pero de algo que no está en su propio cuerpo, sino en la cintura de la muchacha, un dolor que ella le está arrojando sin mover un músculo. [...] Ahora es el revés de la piel lo que se subleva. Desde los tobillos hasta la nuca, los runruneos de la muchacha y el gato le están caldeando por dentro, en una especie de monstruoso sinapismo que se le extiende y aprieta hasta desollarle vivo”...

Entre las múltiples interpretaciones de las que puede ser objeto el fragmento por el mismo o por varios lectores, una es indudable: el proceso de la creación está allí cifrado.

Entonces, ya no hubo mejor nombre para el alojamiento de las PERRAS NEGRAS. Saber cómo y por qué se nace es una afrenta sin igual contra el olvido: es haberle ganado una parcela más de luz; es conciencia.











Armonía Somers, seudónimo de Armonía Liropeya Etchepare Locino, nació el 7 de octubre de 1914, en Pando, y falleció el 1º de marzo de 1994, en Montevideo.

Armonía es la hija mayor de Pedro Etchepare, comerciante  y de María Judith Locino. Se la acepta en la escuela privada de un maestro español, don Lucas, como única de su sexo. En la biblioteca de su padre encuentra a autores decisivos. En 1927,  termina sus estudios primarios y se inscribe en la Escuela Normal en Montevideo, lo cual en aquel entonces era la única posibilidad de adquirir algún diploma superior para una mujer.
En 1933 empieza a enseñar en distintas escuelas y así va conociendo los problemas de diversos ambientes sociales.
Estas experiencias influyen para que en sus publicaciones como pedagoga se haya dedicado a problemas como la criminalidad juvenil (La antisocialidad juvenil en el Uruguay, 1958; Educación de la adolescencia (Premio Concejo Departamental de Montevideo 1957, Premio Universidad de la República; El adolescente de novela y su valor de testimonio y Ann Sullivan Macy, la forja en noche plena.) En 1950 se la manda como delegada oficial de la Biblioteca y Museo Pedagógico del Uruguay al Seminario Interamericano de enseñanza primaria a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la UNESCO. En 1960 es invitada por el gobierno de Francia para estudiar la organización y el funcionamiento de los centros de reeducación e instituciones penitenciarias; recibe una invitación especial de la Secretaría del Segundo Congreso de las Naciones Unidas para la Prevención del Crimen y el Tratamiento de los Delincuentes, realizado en Londres. En 1961 es invitada por el Servicio de Intercambio Académico de la República Federal de Alemania en Bonn (DAAD) para realizar estudios de su especialidad. En 1962 representa a Montevideo en el "Seminar on Education for Development and Social Progress at United Nations"; es nombrada directora de la Biblioteca y Museo Pedagógico del Uruguay. De 1962 a 1971 es directora del Centro Nacional de Documentación Educacional. Recibe becas de la UNESCO para realizar estudios sobre documentación pedagógica en París, Dijon, Ginebray Madrid, en 1964. Es editora de Boletín Informativo de la Biblioteca y Museo Pedagógicos, de Documentum, Anales y Enciclopedia de Educación, de 1967 a 1971.
En 1971, a la edad de 57 años, se retira de sus funciones oficiales y desde entonces se concentra en sus actividades de escritora. Quizá debido a la incompatibilidad de una vida muy activa en su carrera profesional y sus ambiciones literarias, su obra crece despacio, con largas pausas y períodos de silencio, uno entre 1953 y 1963, otro y entre 1969 y 1979.
Después de su debut "escandaloso" con la novela corta erótica La mujer desnuda, en 1950, siguen los cuentos de El derrumbamiento en 1953; cuando lleva el manuscrito a la imprenta, llega a conocer allí al director de ésta, Rodolfo Henestrosa, con quien se casará dos años después. A pesar del segundo escándalo que suscita el cuento que da título al tomo, se le otorga el Primer Premio Narrativa del Ministerio de Instrucción Pública en 1953. 
En 1965, fecha en la que sale su segunda novela De miedo en miedo, inaugura "Somersville", su casa en el balneario Pinamar, un "diminuto castillo" que se planta "como un milagro" a 30 km de Montevideo. Cuando no se encuentra allí, vive en el Palacio Salvo, en el piso 16 de un rascacielos en Montevideo.

En 1969, publica otra novela corta, Un retrato para Dickens, por el que se le otorga el Premio Intendencia Municipal de Montevideo. Pero hacia finales de aquel año enferma gravemente de una dolencia rara, el quilotórax, de lenta y dolorosa recuperación. De esta experiencia nace, en un largo proceso de elaboración creativa, entre 1972 a 1975, su novela monumental Sólo los elefantes encuentran mandrágora (1986). Primero no la quiere entregar a la imprenta, porque desea que sea su legado literario después de su muerte. También el comienzo de la Dictadura Militar, en 1973, desempeña cierto papel para postergar la publicación de la novela, cuyo título iba a ser "Quilotórax en Montevideo", alusión a la situación precaria de la cultura y los escritores, muchos de los cuales tuvieron que exiliarse en aquel período.

En los años 1970 comienza la recepción literaria internacional de la obra de Armonía Somers, que muchas veces se asocia con la del Conde de Lautréamont. Siguen varias traducciones al inglés, al francés y al alemán, y en 1978 Somers publica un tomo de cuentos bajo el título de Muerte por alacrán que contiene algunos textos nuevos, además de otros reeditados. Esta colección le vale críticas muy positivas.

En 1982 su esposo, Rodolfo Henestrosa, le hace una suerte de 'regalo de despedida' ya que, dos días antes de morir, por Navidad, le entrega una edición de 300 ejemplares del librito Tríptico Darwiniano. Un encuentro con un joven quien llora, en el Día de la Madre, ante una tumba en el cementerio, da motivo para la redacción de Viaje al corazón del día, una historia de amor romántico-histórica cuya trama se desarrolla en la época de la Guerra Franco-Prusiana en 1870. 

En 1986 la Intendencia de Montevideo le otorga el Primer Premio del Concurso Literario Municipal por el libro Sólo los elefantes encuentran mandrágora y recibe el Premio anual de Literatura que concede el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay por su libro Viaje al corazón del día. También se le organiza un gran homenaje en la Biblioteca Nacional de Montevideo —será uno de los últimos eventos en que se le ve en público—. En 1988 se le invita a la XIV Exposición Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde participa junto con otros autores (José Donoso, Arturo Uslar Pietri, Jorge Amado, etc.) en un foro con el título de "La novela en las puertas del siglo XXI". En el mismo año se publica la antología La rebelión de la flor, seleccionada por la misma autora; en ella, Armonía Somers también relata algo sobre el trasfondo 'real' de algunos de sus cuentos.

En 1994, a la edad de casi 80 años, muere en Montevideo y sus restos descansan en el cementerio británico. Su legado póstumo será el tomo El Hacedor de girasoles, homenaje a Jorge Luis Borges, Hieronymus Bosch, Virginia Woolf y Vincent Van Gogh. En él, la autora escribe: "Alguna madrugada me habré levantado —de día imposible— a decirles me voy pero me quedo. No dejen de quererme. Eso es lo que importa."

(Muy recomendable la lectura de “Charla en Montevideo con Armonía Somers” - Entrevista de Carlos María Domínguez en lamaquinadeltiempo.com y de otros artículos en la web. La información biográfica aquí expuesta procede de Wikipedia).







Tutorías en proyectos personales, otro espacio del Centro de Formación Humanística Perras Negras


LAS TUTORÍAS DE PROYECTOS PERSONALES



En la historia de la Educación, la herramienta pedagógica de la Tutoría figura desde los primeros tiempos de la cultura. En su tránsito hacia este siglo experimentó modificaciones acordes a los contextos históricos; compresiones y extensiones que, sin embargo, no desdibujaron la columna vertebral de esa estrategia.

¿Es posible esgrimirla en el ámbito de un Taller Literario?
Si recorremos la profusa información de libros, revistas y la Web, la deducción es clara; para representarla, apelo a la contenida en  “La metodología de taller en los procesos de educación popular” del docente Agustín Cano (Servicio Central de Extensión de la Universidad de la República) cuando dice: “En lo que refiere a su etimología, el término taller proviene de la palabra francesa “atelier”, que refiere al lugar donde trabaja un artista plástico o escultor, y que reúne a artistas conocedores de determinada técnica u obra fin de compartir lo que conocen al respecto, o bien a los discípulos de dicho artista a fin de aprender del maestro. A su vez, el término “atelier” proviene de “astelle” (“astilla”), en referencia a los astilleros, lugares donde se construyen o arreglan los barcos. Resulta interesante retener algunos de los significantes primigenios del término taller, para resignificarlos a la hora de pensar el taller en la educación popular. En efecto, en la educación popular el taller seguirá siendo de algún modo un lugar en el que se trabaja, se crean obras, se comparten conocimientos, se esculpen nuevas formas, y se reparan barcos para emprender nuevos viajes! "  (www.extension.edu.uy)

Efectivamente, eso ocurre en un taller dedicado a cualquier disciplina, incluida la Escritura Creativa. E inherente al rol del coordinador es esa sutil tutoría que se aplica en el grupo.

Aunque muchas son las definiciones de “tutoría”, nada mejor que la realidad como fuente de descripción. Simplificándola, podemos decir que, en muchas oportunidades, se acercan al Taller Literario personas que, extramuros, vienen construyendo un proyecto personal y, por diversos motivos, se han fijado diversas metas, entre ellas, por ejemplo, la publicación de su obra; no obstante, buscan también una opinión, asesoramiento y revisión de lo plasmado; en definitiva, sienten que necesitan una guía.

A continuación, 
MUESTREO DE 
ALGUNOS PROYECTOS PERSONALES 
que concretaron sus objetivos:




Sandra Ventura-  Desde mis entrañas






Sesenta textos poéticos
componen la obra.





A la izquierda, SANDRA CUADRI
junto a Susana Matteo,
en la presentación de sus obras.






















































María Angélica Fagúndez  -  Mis raíces sanduceras




33 textos narrativos 



































Adriana Fraga  -  Chocolate para Reyes


                                    






FRAGMENTO INICIAL de CHOCOLATE PARA REYES
FRAGMENTO INICIAL de CHOCOLATE para REYES






ADRIANA FRAGA a la izquierda de
Sandra Cuadri y Susana Matteo
en la presentación de sus obras.
















Rosana Greder  -   Sobre mis pasos






77 poemas
























Nicolás Yasí  -  
                             La salud, 
                        del otro lado del mostrador











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