Morada del Ctro. de Fción. Humanística PERRAS NEGRAS (Uruguay: "País de los Pájaros Pintados")
domingo, 3 de marzo de 2013
En el año 2009, la Revista Literalia -un lugar-, nos invitó a participar en sus páginas
Y aquí, una muestra:
La Sicología ha regalado muchas entrañables presencias a esta Casa, pero la Psicología nos secuestró a alguien muy querido.
Te extrañamos mucho, Graciela Galán...
Pero aún tenemos la esperanza de rescatarla, o mejor dicho, de compartir amablemente con la Psicología, su mirada tan ávida del "adentro" humano.
A Silvia Portero también la extrañamos mucho; nadie como ella para posarse en el lugar filosófico-antropológico y, desde allí, proyectar una comprensión siempre especial de la situación humana.
Etimológicamente considerada, la palabra "recordar" significa "volver a pasar por el corazón".
Es nuestra única arma contra el Tiempo. De vez en cuando, vale esgrimirla.
viernes, 22 de febrero de 2013
Inscripciones abiertas para Talleres 2013
En Centro de Formación Humanística
PERRAS NEGRAS
Talleres
a niveles de iniciación-medio- avanzado
y en las modalidades
on-line o presencial (grupal e individual)
de
Poesía
Narrativa (novela,
cuento, microficción)
Dramaturgia
Guion
Motivación a la
Escritura
Arteterapia
Lectura
Escritura creativa
para Adultos Mayores
Redacción y Estilo
Talleres temáticos de corta duración
(por ejemplo: métrica / verso libre / narrador / personaje / ...)
Talleres literarios específicos para maestr@s y docentes de asignaturas científicas
Tutoría Literaria
para Proyectos Personales
Corrección
Editorial
Publicación anual de la producción
Honorarios muy accesibles
Inicio: primera semana de marzo
(previa entrevista)
Informes:
095 906 118 (después
de las 13 horas)
laquesiempremociona@gmail.com

Las reproducciones pertenecen
al pintor Thomas Mc Knight.
Invitamos a observar otras
en su sitio oficial.
Tutoría Literaria
para Proyectos Personales
Corrección
Editorial
Publicación anual de la producción
Honorarios muy accesibles
Inicio: primera semana de marzo
(previa entrevista)
Informes:
095 906 118 (después
de las 13 horas)
laquesiempremociona@gmail.com
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| Las reproducciones pertenecen al pintor Thomas Mc Knight. Invitamos a observar otras en su sitio oficial. |
jueves, 21 de febrero de 2013
" Tú no me calcula´ "-2
Cayman Islands (1999)
¡100!
El número 100 no es mágico, pero sí es significativo.
Llegar a 100 años de vida es casi imposible para los seres
humanos, pero muy factible para las instituciones.
He tenido la dicha de festejar varias:
– Los 100 años de Nacional, el 14 de mayo de 1999.
– Los 100 años de Rotary Internationa,l el 23 de febrero de
2005.
– También estuve, hace muchos años, en los festejos de los
175 años del Practicaje Nacional.
– El año pasado, el 18 de mayo, se conmemoraron los 200 años
del inicio de la gesta Libertadora.
– En cuanto a logros particulares, recuerdo que en mi primer
viaje a Bahía Blanca con el buque Quijote, en el 73, luego de acontecimientos
nefastos, efectué mi viaje Nº 100 a cargar sal, a dicho puerto.
El caso que ahora me ocupa es el cuento Número 100, que es
éste y que deseo que no sea “puro cuento”.
Hace unos días escribí “Los sobrinos del Capitán” que
tampoco era “un cuento del tío”
Cuando entré de Práctico, luego de estar navegando,
embarcado en buques de bandera uruguaya durante 19 años, había visitado 25
países.
Comencé en el 81 a viajar como pasajero y a poder visitar y
conocer diferentes países, etnias y culturas.
En el 85 llegué a 36; en el 89 a 50; en el 94 a 70; en el 96
a 81 y en el 98, año en que más países visité, llegué a 96 países visitados.
En el 99, mi último año como Práctico del Río Uruguay, Río
de la Plata y Litoral Marítimo Oceánico, tenía solamente 21 días de licencia.
Planifiqué entonces, un viaje que tenía pensado, pero postergado
por razones tanto ideológicas como familiares: visitar Cuba y las islas
caribeñas cercanas. Allí me dirigiría en mayo.
A Miryam no le interesaba y prefería ir a Europa, luego de
que me jubilara, por lo que viajaría solo.
Tenía millas de Smiles con lo que podía ir hasta Venezuela
en Varig. Contacté una Agencia que era especialista en viajes al Caribe y le
compré: por Cubana, i/v Caracas – La Habana, i/v La Habana – Nassau y por
Jamaica Air: La Habana - Montego Bay - Cayman Is. - Kingston - La Habana.
Cuba fue mi 97º país visitado. Llegué a La Habana, y me
hospedé en uno de los nuevos hoteles sobre la costa, a bastante distancia del
centro.
En esos cuatro días, recorrí la ciudad a mi antojo. Anduve
en un bus turístico que me conducía a la ciudad vieja y visité los lugares más
importantes: La Universidad, La Catedral, El Teatro Nacional y su Escuela de
Ballet, el Fuerte del Morro, el extraordinario Capitolio y en especial la Sala
Camilo, el Museo de la Revolución, con la réplica en cera de las figuras a
tamaño natural del Che y de Camilo. Vi también la embarcación Granma, donde
llegaron desde México en 1956, dando comienzo la revolución.
Visité detenidamente el bello monumento a Martí, paseé por
las callejuelas de la ciudad vieja, entré a La Bodeguita del Medio y me tomé un
mojito en el Floridita, el bar que hizo famoso Hemingway.
En el puerto se encontraba atracado el Buque escuela español
Sebastián Elcano. Visité la Oficina de Prácticos donde me recibieron muy
cortésmente. A uno lo había conocido en el Congreso de Río del 96 y almorcé con
ellos.
Se efectuaba esa semana una Feria de Turismo, y Osmani, mi
primo, era Ministro de esa cartera. Traté de entrevistarme con él y conseguí solamente
que me llamara disculpándose y quedamos de vernos varios después cuando
retornara.
En el mismo hotel se encontraba el Gerente de la Agencia de
Montevideo que me vendió los pasajes y le pedí que para mi vuelta me cambiara
al hotel Inglaterra, un “belle epoque” muy bien conservado y céntrico.
Volé a Nassau, Bahamas. Poco interesante para ver en el
centro, me dediqué a hacer playa. Visité varias. El domingo fui a la playa
privada del Radisson, almorcé allí y por la tarde tomé una lancha hacia Paradise
I. para conocer el inmenso y lujoso hotel Atlantis, Las paredes del restorán
son parte de un gran acuario. La última noche visité el Cable Beach Rotary
Club.
Regresé a Cuba, pasando dos noches en un “todo incluido”
Meliá en Varadero. La segunda noche cambié el lugar de cena y además asistí a
un show cubano. Recorrí la zona en un simpático trencito y disfruté del
espléndido mar y su playa.
Volé hacia Montego Bay, Jamaica. También allí fui a la playa
y al Rotary. La segunda y última tarde quise conocer el centro, que distaba
pocas cuadras. Fui caminando y llegué a
una gran plaza en momentos que salían del colegio y había mucha gente esperando
ómnibus. Me detuve a observar el movimiento y a tomar una foto. Fue cuando
percibí que habría cerca de doscientas personas y el único blanco a la redonda,
era yo.
Proseguí con mis vuelos. Iba en pos de mi meta del viaje.
Llegué al aeropuerto de George Town en Gran Cayman y por
tanto estaba visitando el país número 100, Cayman Islands.
Fueron descubiertas por Colón en 1503. En 1586 Francis Drake
atracó en las islas y las bautizó con su actual nombre. Inglaterra las ocupó.
España reconoció la soberanía inglesa en 1670. Fue gobernada junto a Jamaica
hasta que ésta se independizó en 1962. Desde esa fecha es territorio de
Ultramar del Reino Unido.
Tomé un taxi y me alojé durante tres noches en Seven Mile
Beach, en un cómodo hotel junto al tranquilo mar.
También visité la pequeña George Town, Capital del”Paraíso
Fiscal”, famosa por sus bancos y tan de moda en esos años.
Además de comprobar su poco tamaño la encontré muy bien
arregladita, pintada, pulcra y florida.
Volví a Jamaica y vía Montego Bay, llegué a Kingston, su
Capital. Me alojé en el Hilton ya que allí se reunía el Kingston-Downtown
Rotary Club al mediodía siguiente. Esa noche disfruté de su linda piscina al
aire libre y luego cené. A la mañana recorrí New Kingston, zona próxima al
hotel.
Luego del almuerzo rotario, uno de los socios me llevó hasta
el centro, que yo quería conocer. Me advirtió que tuviera cuidado. Caminé, tomé
fotos y luego de un rato, en un taxi, me dirigí a la cercana y antigua ciudad
de Spanish Town, la que fue capital hasta el siglo XIX.
Nuevamente, vía Montego Bay, regresé a La Habana. Ahora
tenía reservado el viejo, hermoso y céntrico Hotel Inglaterra. No tenía que
tomar ómnibus y todo estaba al alcance de la mano o de mis todavía resistentes
piernas.
Entre las visitas de esos dos últimos días se encontraban el
Museo de la Ciudad, con sus guardias vestidos con trajes de la época española.
El edificio barroco cubano del siglo XVIII, ex Palacio de
los Capitanes Generales se encuentra entre los mejores conservados. Tiene,
entre otros rasgos destacables, un hermoso patio con el monumento a Colón,
escaleras en madera tallada de gran calidad, excelentes candelabros y arañas y
la sala con la pequeña estatua de La Giraldilla, símbolo de la ciudad, primera
veleta fundida en bronce. También visité una fábrica de cigarros de hoja,
confeccionados manualmente a la vista de los visitantes.
Tampoco tuve noticias de mi primo Osmani. Sí, supe del
mayor, que se encontraba enfermo y le mandé saludos, por una empleada del hotel
que me comentó lo conocía. Volé de retorno.
Había cumplido mi propósito: Visitar Cuba y llegar al “País 100”.
" Tú no me calcula´"-1
Cuba
Se trata de
abrir los ojos, de poder ver más allá de esa miseria, de poder ver más allá de
esa pobreza, de esas voces pidiendo jabones y libertad, se trata de encontrar
el sentido a estas necesidades y a estos dolores. Sufre la gente sin su
libertad y sufre la gente porque sabe pensar, porque les han dado las herramientas
para pensar por sí solos, para razonar, para elegir, para ser libres, pero de mente y corazones, no del cuerpo, que
ese tiene que quedarse en Cuba.
“Tenemos
que reconocer que la educación y la salud son logros de la
Revolución
pero las personas también tienen otras necesidades, como conocer el mundo” dijo
Alexis.
Pero a
cambio tienen derecho a pensar y eso no pasa en nuestro pueblo, cada vez más
gente es semianalfabeta y tiene la libertad del cuerpo pero no del alma… y
entonces también hay necesidades. Sufre la gente sin su libertad y sufre la
gente sin darse cuenta que no sabe pensar. Pero miran la tele y bailan sueños
ajenos y creen ser felices.
Tenemos que
reconocer que la educación y la distancia entre la salud pública y privada son
las grandes fallas de nuestra sociedad, y además tampoco tenemos libertad.
Porque sin la posibilidad de pensar uno se hunde en la parodia de la pantalla
televisiva o en las vidrieras del consumismo o se hunde detrás de las rejas
reales o ficticias o definitivamente detrás del silencio. Sin la posibilidad de
pensar uno no puede decir, no puede elegir; sin las herramientas para
fortalecer el alma y la cabeza uno se queda en la penumbra, a la sombra de los
que eligen o creen elegir, a la sombra de los que a veces pensamos que estamos
eligiendo… la educación, los libros, la
lectura, la enseñanza, las palabras, los decires son los que nos hacen libres!
Libres de pensamiento y de alma y también libres para expresarnos, para no
callarnos, que esa también es una
libertad tan necesaria…
Pero en
aquellos pensantes caribeños había muchos callados.
Hasta se
podía percibir en sus miradas el atragantamiento de decires que no decían,
algunos por tristeza, otros por respeto, otros decían algo entre dientes como
arrepintiéndose inmediatamente de lo dicho
y estaban aquellos pocos que se animaban a decir, a pensar en voz alta,
a preguntarse un poco o preguntarnos sobre sus vidas atoradas en la isla.
Y sienten
tristeza por saber y no poder, y sienten dolores por haber creído y necesitar
seguir creyendo y se sienten heridos y defraudados porque eso de las igualdades
ya no les cierra mucho, viven con dos monedas, la de los ricos y la de los
pobres, viven con barrios pobres y barrios disfrazados de extranjeros que ellos
saben que son los ricos de su pueblo, y yo he visto la calle de extranjeros y
sus mansiones y sus banderas plantadas en sus patios… y ellos saben y dicen que
saben que ya no volverán a sentarse los políticos en la mesa de los
trabajadores como se sentaba aquel argentino revolucionario amante de las
igualdades… ellos saben que ya no… y les da tristeza, les da añoranza, les
duele haber creído, les duele hablar de esto a los callados, más que el
encierro les duele y más que el hambre…
También vi
las calles del pueblo y sus carnavales, y si uno no mirara la profundidad de
sus ojos hasta parecerían felices, bailando eternamente y escondiendo sus
hambres detrás de esas sonrisas blancas, escondiendo el alma sabia detrás de esos
carnavales.
En medio de
esa pobreza, todos pueden sonreír, más aún si somos de la tierra de su fiel
comandante, todos pueden bailar y todos pueden hablar más de un idioma, todos,
hasta el señor flaquito que estira la mano pidiendo una limosna…
Todos pueden
curar sus heridas en sus hospitales, hablo de las heridas del cuerpo y no de
las otras, que esas deben guardarse en la memoria, todos pueden dar a luz a sus hijos y todos reciben en forma
gratuita sus remedios aunque hoy son escasos los recursos materiales como casi
todo en la isla…
Valoran ser
cuidados y educados, valoran la revolución y su intento, lo valoran y lo añoran
y creen que el Che no lo hubiera permitido…
Eso de que
les mientan con aquello de la justicia social… les duele más que el hambre y más
que los encierros y más que los yanquis; les duele que ellos, aquellos
revolucionarios, que aún guardan haciéndose los distraídos en su alma, aquellos
héroes ávidos de justicia social y de reconstrucción
de derechos y de identidades, deseosos de independencia de aquella potencia
mundial económica, deseosos de libertad, de un pueblo sabio y sano, deseosos de
otros valores lejanos al devastador consumismo, promulgadores de las igualdades
y de los libros, de las palabras que permiten pensar y ser libres, que no
hallan podido mantenerse al margen del consumismo que arrasa con el mundo
entero… les duele en lo más profundo de sus almas y en las tristezas de sus
miradas que aquellos idealistas no hayan podido…
(A mí
también me duele, quise abrir los ojos y ver más allá pero se me llenaron de lágrimas…)
Lilia 06-02-2013
(Referencia viaje a Cuba en Agosto 2012)
"Nunca es tarde", sostiene Néstor Gorriarán
Carta a los Reyes Magos
Montevideo, 5 de enero de 2013.
Queridos Reyes
Magos:
Debo,
primero, pedirles disculpas porque hace muchas décadas que no les escribo.
Además tengo que preguntarles si hay edad límite para dirigirse a ustedes. De
todas formas seguiré estas líneas para explicarles porqué lo hago. Si no les
gusta o ven que les hago perder demasiado tiempo, dejen de leerla y ¡a la
basura!
Dicen que después
de cierta edad se vuelve a la niñez y este puede ser mi caso. Pero quiero
molestarlos con un pedido, quizás, fuera de lo común.
No se trata de algo que necesito o quiero para
mí o para mis seres queridos, sino de cosas que deseo y les pido
encarecidamente que NO LE LLEVEN a los niños del mundo.
Aquí, en nuestro
pequeño país, la violencia no tiene límites, ha enlutado, incluso recientemente,
a deportes como el básquetbol.
La drogadicción
parece imparable.
Ya sé que estarán pensando que ustedes no
pueden hacer nada. Esperen.
En estos últimos días he visto, reiteradamente,
una propaganda de un vino; a un humorista español y por dos veces, una
entrevista a un excelente psicólogo.
En todas ellas se hablaba de las conductas de
la juventud (y también de los mayores) pero que en general provienen de la
permisividad de sus padres. El no saber poner límites.
De ahí devienen
jóvenes, que ante cualquier tropiezo se ven frustrados, luego agresivos y
potenciales drogadictos.
En mis tiempos esos límites eran muy
estrictos, ahora no los hay.
La tecnología es un avance indiscutible y
necesario, pero unos muchachos tirados en sillones todo el día, con sus
aparatos electrónicos, juegos, chateos y whatsapp, terminan alienados.
Mi pedido es pues, que si los padres permitieron las
cartitas de sus hijos con pedidos
desmedidos, ustedes no los cumplan, cámbienlos
por algo menos peligroso, que fomente la paz y no la desunión familiar.
Como dice el
comercial del vino (que no falte):
Que haya menos coffee
Break y más charlas de café, menos
combos y más asados, menos joystick y más truco, menos contactos y más amigos
de carne y hueso, y
abrazos
y besos verdaderos.
Queridos Reyes
Magos,
si llegaron a leerla hasta el final:
¡Gracias por vuestra
colaboración!
Un sincero abrazo
njg 05/01/13
viernes, 15 de febrero de 2013
Como dedos que te tocan
"Y en el fondo, el acto de escribir es una tentativa de
tocarse con otro. Las palabras son como dedos que te tocan."
Eduardo GALEANO
Hace pocos días, Eduardo Galeano fue considerado el más genuino depositario del Premio Alba de las Artes y las Letras 2012, por "haber consagrado su vida y el conjunto de su obra a engrandecer el patrimonio cultural de América Latina".
Formar conciencias con un filoso pero bello escalpelo no es changa, compatriotas; hace falta sentimiento, coraje, dignidad, y otra serie indefinida de atributos casi en extinción en la humana naturaleza actual, excelencias a ostentar en el evento más encumbrado como en el minúsculo segundo a segundo de cada día.
Desde esta modesta Casa donde también pretendemos tocar con los dedos de la escritura, nuestro saludo afectuoso y nuestro agradecimiento; también, el pequeño y sutil tributo de un recuerdo, el siguiente:
El alma de Galeano
No sabía mientras viajaba a la casa de mi amiga en Montevideo
que ese viaje me dejaría varias marcas significativas, relacionadas todas con
las palabras que son el alma del mundo, y fue esa palabra, esas palabras, esa
frase dicha al azar en el taller de Ana…
Hablaba yo de las lecturas que
han enriquecido mi alma, pero de esas que de tanto enriquecerla te la
dejan chiquitita, exangüe, agotada de tanta belleza y surgió su nombre, tan
hecho propio que me olvidé que andaba por sus tierras, que eran estas y no
aquellas las suyas y entonces en el mismo instante que se me ocurría que estar
en su cuidad inevitablemente me llevaría a mover cielos y tierras para
conocerlo, alguien dijo como al pasar “Es mi vecino, vive en mi barrio”… y fue
también en ese mismo instante que aquella compañera del taller se convirtió en
mi presa: no iba a irse de allí sin más palabras, no era una frase cualquiera
para mí, no eran palabras dichas como al pasar y Ana y Luz y aquellos escribientes lo entendieron y así fue que brotaron palabras
de aquella vecina que apenas podía ir guardando dentro de mis pieles, “barrio
Malvín”, “a la vuelta de mi casa”, “pintada de colores”, “a veces está de
viaje”…
Cuando me dí cuenta caminaba a la mañana temprano por el barrio
Malvín, arrastrando a mi amiga Luz
por las calles de ese enero caluroso. Buscábamos una casa pintada de
dibujos indígenas, y ella nos encontró a nosotros, asomándose desde los verdes,
como avisándonos que ese era el lugar buscado y
dice aquel otro escritor de mis tierras “no hay casualidad sino destino/
no se busca sino lo que se encuentra…” en una de sus frases Sabateanas…
Por el portero eléctrico me atiende una mujer.
-¿Helena? -dije.
-No, Haydé- me responden desde adentro.
-¿Se encuentra Helena?
-Helena no está, ¿ella la conoce?
-No personalmente… dije. Y era verdad! Helena debería de
conocerme a través de los libros, de tanto leerla!! Sí, de los libros de Eduardo la conocía mejor que
nadie, hasta sus sueños conocía!!
Pero ellos no estaban y tuve que contarle a Haydé que era una
admiradora de Eduardo y de sus palabras precisas para definir el mundo, la
vida, las muertes, las historias, para aspirarme angustias y para indignarme,
para incrementar mis utopías y mis soledades, para creer en la justicia y en las
injusticias, para…
Para esto Haydé me estaba diciendo que si era para que me
firmara un libro que se lo dejara y después lo pasara a buscar… ¿Qué después lo
pasara a buscar? ¿Sin poder escuchar qué sonido tienen las palabras que leo en
sus libros? De ninguna manera, ya estaba allí y allí me quedaría… Entonces le
conté que era argentina, que me volvía a mi pueblo, que era todo eso que le
había dicho antes de importante para mí y entonces me dijo: “están en el
mercado, seguro no tardan, pero yo no le dije nada…porque está muy ocupado
terminando su libro nuevo” Pero de nada, me dijo tanto!
La espera fue casi irrisoria, se bajaron de un taxi con la
simpleza que solo las bolsas del supermercado les dan a las personas, con el
gesto cordial que solo ellos podían tener en ese mediodía caluroso… y nos
acercamos y se entremezclaron palabras breves, expectantes, apuradas para que
el momento no se escapara y hablé de libros y hablé de fotos y hablé de nada y
de todo y Helena entró y Eduardo entró y volvió a salir para abrirnos el portón
de su patio, sin las bolsas que le daban esa simpleza pero la simpleza
persistía; nos hizo preguntas y sonrió y nos permitió robarle el alma en una
foto. Helena sacó una de las fotos y volvieron a sonreír y a preguntar y se
disculparon porque tenían que ir a ver un amigo, otro escritor de sus tierras y
así se marcharon aunque nunca se fueron, se quedaron bien cerquita nuestro,
dentro de mi cámara de fotos que a partir de allí fue el tesoro de ese viaje,
dentro de mi corazón que recuerda, dentro de mi espíritu inquieto que guarda un
poquito de su alma, de ese alma que se le anda escapando a cada rato con cada
palabra, con cada mirada herida de injusticias, con cada sueño de Helena, con
cada pedacito de esperanzas…
Fue en Montevideo, en el barrio Malvín, en una casa de colores,
con mi amiga Luz, en una calurosa mañana de enero del año 2008; él andaba
repartiendo almitas mientras estaba por dar a luz su último libro en ese
entonces, que se llamó “Espejos” pero un pajarito nos lo había contado antes en
secreto…
Lilia Rodas
05-02-2013
Lilia y Luz integran el Colectivo CREAR ES UN PLACER GENIAL, SENSUAL, NADA VENIAL,... del CFH PERRAS NEGRAS. Ingresando en este blog a Entradas anteriores,
encontrarán sus textos.
¡Gracias, chiquilinas, por este regalo inesperado!
Inscripciones abiertas
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/ grupales /
individuales
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las 13.00 horas)
o por mail a laquesiempremociona@gmail.com
jueves, 14 de febrero de 2013
Un aporte de Daniela Rostkier (integrante del Taller de Pasiones Literarias) en relación con la entrada anterior
En la entrada
anterior se ilustra la actitud de gradual acostumbramiento o insensibilidad
ante... con un poema de Maiakovski.
Varios escritores
de la época, incluido B. Brecht, modelaron poéticamente la misma situación; el
asunto estaba en el aire.
De uno de ellos, Niemöller,
Wikipedia ofrece la siguiente información:
“Niemöller es mejor
conocido como autor del poema “Cuando los nazis vinieron por los comunistas”
que trata acerca de las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías
en los primeros intentos de establecerse.
El orden exacto de
los grupos y las palabras están sujetos a disputa, ya que existen muchas
versiones, la mayoría transmitidas oralmente.
Niemöller menciona que
no se trataba originalmente de un poema, sino del sermón ¿Qué hubiera dicho
Jesucristo?, pronunciado en la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern
(Renania-Palatinado, Alemania).
Este poema se
atribuye de forma errónea, en muchos idiomas, al dramaturgo y poeta alemán
Bertolt Brecht.
Original
Als die Nazis die Kommunisten holten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Kommunist.
Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Sozialdemokrat.
Als sie die Gewerkschafter holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Gewerkschafter.
Als sie die Juden holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Jude.
Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestieren konnte.
Traducción
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los
comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los
sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.
Gracias, Daniela.
viernes, 8 de febrero de 2013
“Borremos el racismo del lenguaje”- Campaña de la Casa de la Cultura Afrouruguaya
La Carta Abierta a la Real Academia Española,
como iniciativa, es un buen síntoma de cohesión grupal y de ejercicio del
derecho a proteger vulnerabilidades ancestrales, de manera más evidente, ante
la sociedad toda.
Como apelación, el destinatario es inadecuado.
En principio, la Real Academia de la Lengua Española no
tiene potestad para borrar expresiones de ningún tipo; por el contrario, uno de
sus cometidos es registrar todas las realidades lingüísticas; que le insuma un
tiempo dilatado, es harina de otro costal.
Cada expresión lleva acuñada un dato
relevante, desde algún punto de vista, acerca de un momento histórico. Sería
atroz, para una conciencia colectiva, esta eliminación. Se anularía el
testimonio vital de la animalización o la cosificación, el abuso en sus más
denigrantes manifestaciones, el genocidio lento pero efectivo impuesto a
muchos, a través del trabajo forzado, para el enriquecimiento de muy pocos...
en fin, ese repertorio degradante sufrido por personas -en este caso de piel de
color negro-.
Es el hablante quien tiene la
responsabilidad del uso de la variada gama que ofrece un diccionario, de la
misma manera que debería asumir, en su medida, el compromiso moral de evitar que
se repitan los actos que la expresión evoca; la Academia no es un órgano
regulador de la ética. Es el hablante quien, con esa práctica selectiva,
provoca la dilución del uso de una expresión hasta que sólo figura en ese lecho
arqueológico que es también el diccionario. Las palabras carecen de
intencionalidad por sí mismas; somos los usuarios quienes las llenamos de... y
por eso, se sostiene que no existen “las malas palabras”.
Hasta qué punto es una cotidiana y
perenne cuestión de todos el lenguaje, cobró parcial dimensión en el lamentable
episodio vivido por Tania Ramírez.
Complejísima cuestión, por cierto.
En primer lugar, asunto intransferible
de los Padres. De la Escuela. Del Liceo. De la Universidad. Del Trabajo. De los
Medios. De la Salud. De la Política. Del País. En suma, de Cada Un@. Y de la
mañana a la noche. Desde el nacimiento hasta la muerte. Ya lo había dicho el
simple de Sancho en el episodio de los galeotes:
“... dicen
ellos que tantas letras tiene un no como un sí y que harta ventura tiene un
delincuente que está en su lengua su vida o su muerte, y no en la de los
testigos y probanzas; y para mí tengo que no van muy fuera de camino”...Pero, quién subraya en estos tiempos que la palabra produce
consecuencias para el emisor, para el receptor, para el entorno,...
Una cuestión que implica también una
concepción mucho más amplia y profunda de la Educación y, a propósito, parece
muy oportuna una frase de Noam Chomsky: “Enseñar
no debe parecerse a llenar una botella de agua, sino más bien a ayudar a crecer
una flor a su manera.” Justamente es este lingüista quien plantea que el
idioma influye o determina la capacidad mental porque Lenguaje es igual a
capacidad autónoma, y el Pensamiento es consecuencia del desarrollo idiomático.
El lenguaje acelera nuestra actividad teórica, intelectual y nuestras funciones
psíquicas, como la percepción o la memoria.
Pero, claro, qué trascendencia puede
tener algo que la televisión no legitima. Hace años que, en vivo y en directo,
es posible observar cuadros de ferocidad semejante a la puerta de escuelas y
liceos, en plazas, en supermercados, en ómnibus, en la calle y en intramuros de
las casas de todos los estratos sociales.
¿Estamos anestesiados? ¿Estamos
totalmente convencidos del “no te metás”?
Reflexionando sobre el tema, escribió Maiakovski:
En la primera noche, ellos se aproximan
y recogen una flor de nuestro jardín
y no decimos nada.
La segunda noche, ya no se esconden,
pisan las flores, matan nuestro perro
y no decimos nada.
Hasta que un día, el más frágil de ellos
entra solito en nuestra casa, nos roba la luna, y
conociendo nuestros miedos,
nos arranca la voz de nuestras gargantas
y porque no dijimos nada
ya no podemos decir nada.
Claro, todavía no estaba operativa la
televisión en época del poeta. Otro prestigio tenía el lenguaje. ¿Otra
conciencia sus usuarios?
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