jueves, 21 de febrero de 2013

"Nunca es tarde", sostiene Néstor Gorriarán


 Carta a los Reyes Magos
  

                                                                              Montevideo, 5 de enero de 2013.


Queridos Reyes Magos:
                                         Debo, primero, pedirles disculpas porque hace muchas décadas que no les escribo. Además tengo que preguntarles si hay edad límite para dirigirse a ustedes. De todas formas seguiré estas líneas para explicarles porqué lo hago. Si no les gusta o ven que les hago perder demasiado tiempo, dejen de leerla y ¡a la basura!

Dicen que después de cierta edad se vuelve a la niñez y este puede ser mi caso. Pero quiero molestarlos con un pedido, quizás, fuera de lo común.
No se trata de algo que necesito o quiero para mí o para mis seres queridos, sino de cosas que deseo y les pido encarecidamente que NO LE LLEVEN a los niños del mundo.

Aquí, en nuestro pequeño país, la violencia no tiene límites, ha enlutado, incluso recientemente, a deportes como el básquetbol.
La drogadicción parece imparable.
Ya sé que estarán pensando que ustedes no pueden hacer nada. Esperen.

En estos últimos días he visto, reiteradamente, una propaganda de un vino; a un humorista español y por dos veces, una entrevista a un excelente psicólogo.
En todas ellas se hablaba de las conductas de la juventud (y también de los mayores) pero que en general provienen de la permisividad de sus padres. El no saber poner límites.
De ahí devienen jóvenes, que ante cualquier tropiezo se ven frustrados, luego agresivos y potenciales drogadictos.
En mis tiempos esos límites eran muy estrictos, ahora no los hay.
La tecnología es un avance indiscutible y necesario, pero unos muchachos tirados en sillones todo el día, con sus aparatos electrónicos, juegos, chateos y whatsapp, terminan alienados.

Mi pedido es pues, que si los padres permitieron las cartitas de sus hijos con pedidos desmedidos, ustedes no los cumplan, cámbienlos por algo menos peligroso, que fomente la paz y no la desunión familiar.

Como dice el comercial del vino (que no falte):
Que haya menos coffee Break y más charlas de café,  menos combos y más asados, menos joystick y más truco, menos contactos y más amigos de carne y hueso, y
                                             abrazos y besos verdaderos.
Queridos Reyes Magos,
                          si llegaron a leerla hasta el final:
           ¡Gracias por vuestra colaboración!
                   Un sincero abrazo
                                                                           njg                           05/01/13