sábado, 20 de julio de 2013

"La Razón habla y el Sentimiento muerde" - Francesco Petrarca

20 de julio de 1304
El poeta llamaba "pasatiempo"
a su permanente revisión
de las composiciones
contenidas en su Cancionero.



















Bendito sea el año, el punto, el día...       


Bendito sea el año, el punto, el día,
la estación, el lugar, el mes, la hora
y el país, en el cual su encantadora
mirada encadenóse al alma mía.


Bendita la dulcísima porfía
de entregarme a ese amor que en mi alma mora,
y el arco y las saetas, de que ahora
las llagas siento abiertas todavía.


Benditas las palabras con que canto
el nombre de mi amada; y mi tormento,
mis ansias, mis suspiros y mi llanto.


Y benditos mis versos y mi arte
pues la ensalzan, y, en fin, mi pensamiento,
puesto que ella tan sólo lo comparte.


Versión de F. Maristany

Laura, la mujer que motiva el Cancionero, y
su vida...

















Amor lloraba, y yo con él gemía...


Amor lloraba, y yo con él gemía,
del cual mis pasos nunca andan lejanos,
viendo, por los efectos inhumanos,
que vuestra alma sus nudos deshacía.

Ahora que al buen camino Dios os guía,
con fervor alzo al cielo mis dos manos
y doy gracias al ver que los humanos
ruegos justos escucha, y gracia envía.

Y si, tornando a la amorosa vida,
por alejaros del deseo hermoso,
foso o lomas halláis en el sendero,

es para demostrar que es espinoso,
y que es alpestre y dura la subida
que conduce hacia el bien más verdadero.



Versión de F. Maristany





No tengo paz ni puedo hacer la guerra...


No tengo paz ni puedo hacer la guerra;
temo y espero, y del ardor al hielo paso,
y vuelo para el cielo, bajo a la tierra,
nada aprieto, y a todo el mundo abrazo.

Prisión que no se cierra ni des-cierra,
No me detiene ni suelta el duro lazo;
entre libre y sumisa el alma errante,
no es vivo ni muerto el cuerpo lacio.

Veo sin ojos, grito en vano;
sueño morir y ayuda imploro;
a mí me odio y a otros después amo.

Me alimenta el dolor y llorando reí;
La muerte y la vida al fin deploro:
En este estado estoy, mujer, por tí.


Versión de Julián del Valle
















En la muerte de Laura


Sus ojos que canté amorosamente,
su cuerpo hermoso que adoré constante,
y que vivir me hiciera tan distante
de mí mismo, y huyendo de la gente,

Su cabellera de oro reluciente,
la risa de su angélico semblante
que hizo la tierra al cielo semejante,
¡poco polvo son ya que nada siente!

¡Y sin embargo vivo todavía!
A ciegas, sin la lumbre que amé tanto,
surca mi nave la extensión vacía...

Aquí termine mi amoroso canto:
seca la fuente está de mi alegría,
mi lira yace convertida en llanto.


Versión de Alejandro Araoz Fraser








viernes, 19 de julio de 2013

"Todo lo humano me concierne"- Terencio




"La AMIA es un tema que nos debe conmover a los argentinos. Ocurrió en terreno argentino, le pasó a una institución argentina y los que murieron eran ciudadanos argentinos. 
Les confieso que iba a terminar con otro tema, pero la dimensión de esto supera cualquier circunstancia. 
Son vidas que no debemos olvidar. Le pido a la Presidenta que las recuerde. Todas las vidas tienen el mismo valor. Y todos los familiares tienen el mismo valor
Le pido a la Presidenta que reconsidere su actitud. Ante la dimensión de una vida perdida, toda mezquindad es de una inmoralidad sublime y nadie lo merece".

Nelson Castro

El juego Limpio

TN


jueves, 18 de julio de 2013

¡Feliz cumpleaños, Madiba!

Nelson Mandela
18 de julio de 1918
De: Wanafrika.org


INVICTUS
el poema que Mandela leyó
durante sus 27 años de resistencia,
apoyado en la lealtad
a sí mismo y a su pueblo.

Canta: Cacho LAVANDERA, tacuaremboense.

¿Sólo una metáfora?

Muchos/as escritores/as han expresado su sentimiento ante la escritura como el de un equilibrista en la cuerda floja.

Dani, otra integrante de esta Casa, comparte esa sensación a tal punto que, adhiriéndose a aquella postura de fundir literatura y vida, decidió probar suerte en la otra realidad, donde el abismo no es un papel.

Como podemos ver, tampoco cayó al vacío:




Grafo al aire

Un arte en auge el de la narración oral aunque, como decía Raúl Castagnino con respecto al Clasicismo, es como "café colado por tercera vez". Porque la narración oral es una práctica prehistórica; así empezó a mostrar la humanidad esa componente visceral de su naturaleza. 

Sin embargo, aun colado por tercera vez, misteriosamente no ha perdido su sabor original. Los grupos de "Cuentacuentos" proliferan, cada vez más organizados, creativos y responsables de esa función social insustituible del arte: esparcir las semillas para que crezcan brotes donde se pueda.

En nuestra Casa, dos de sus integrantes pertenecen a "esos cultivadores de café milenario", a "esos prestidigitadores de escritura en el aire".
Sonia Presa



Eduardo Varela












"Escribir es una fiesta" y no sólo para Ángeles Mastretta


El Grupo ALAS, integrante de nuestro Centro  (como lo han podido constatar en Entradas anteriores), también ha convertido ese acto tan solitario de la escritura en 
frecuentes instancias de disfrute colectivo. 

De su larga trayectoria en esa mágica operativa, invitamos a conocer algunos momentos:






























Tal como dice Cortázar: "Todo es escritura, es decir fábula".

¡Pronto, más tura!

¡El Plata! ¡El Plata!

José Enrique Rodó
15 de julio de 1871
De:
www.cervantesvirtual.com 
A los 10 años, José Enrique
publicaba una hoja periodística
escrita a mano,
titulada El Plata.
Aún no había ingresado
a la escuela formal;
recibía instrucción en su casa
a cargo del maestro Pedro Vidal.
A los 4 años había aprendido a leer.



























Leer a Rodó a los doce años parece hoy una situación casi de ciencia-ficción. Pero cuando yo ingresaba a la adolescencia, muchos/as pares solíamos acceder a éste y otros autores con la naturalidad con que actualmente maneja una computadora 
un niño de muy corta edad.
Mi página preferida era La Pampa de granito. Una especie de corto cinematográfico que unas veces me llenaba de pavor, y otras, de un entusiasmo que tardé en descifrar.
Rodó era el autor de cabecera de mi padre, aunque sólo se reconocía amante de las matemáticas y de la astronomía. También tardé en descifrar esta aparente dicotomía.
En fin, cuestión de pedagogías, nada más... 
















Casa paterna de José Enrique, en Canelones


Las ideas que importan no son las ideas que se obtienen sino las ideas que se tienen. Se puede recoger una idea, adoptarla o dejarla, modificarla o dejarla como está. Sin embargo, las ideas que definen nuestra personalidad son las ideas elaboradas por nosotros mismos y llevadas a la práctica o a la conducta a partir de nuestro propio esfuerzo y de nuestra única experiencia. Ellas son las que definen la personalidad humana y la idiosincrasia de un pueblo. Rodó no se impone la labor de fijar los rasgos de "nuestra" personalidad sino la de definir la importancia de conquistar su conocimiento. De allí que se le haya llamado, como se dijo anteriormente, "principio de personalidad", un principio fundamental en la construcción de la sociedad.
            Pero, ¿de dónde nace la capacidad de tener ideas, de poseerlas arraigadas hasta hacerse carne? ¿Cómo nace la "conversión"? Rodó no ha dado recetas, sólo ha dado lineamientos, de los que Ariel es el más sensible de los modelos. Previene sobre la imitación mecánica de las culturas nórdicas; sugiere el cultivo de lo espiritual en oposición al cultivo de lo práctico y de la sola voluntad (que con frecuencia es ciega); prefiere la cultura general en oposición al especialismo; la construcción frente a la implantación; el principio de autenticidad frente al snobismo y al rastacuerismo; el liberalismo, pero diferente al del siglo XIX, que defendía la libertad de acción, principalmente en el plano de la economía. El mensaje de Ariel exhorta a la independencia de criterio y a la lucha contra los dogmatismos doctrinarios, sobre la base de la tolerancia y merced al relevamiento y crítica de todas las ideas, con especial atención de las que tienen dimensión pública.
«Sólo cuando penetréis dentro del inviolable seguro podréis llamaros, en realidad, hombres libres». Luego, la alusión al antiguo concepto de ocio, que no aparta al lector atento del escenario fantástico, contenedor del significado que interesa tal vez por encima del otro. Hace explícita su apelación al principio, al cual casi da nombre: «Una vez más: el principio fundamental de vuestro desenvolvimiento, vuestro lema en la vida, deben ser mantener la integridad de vuestra condición humana». Se refiere a la «vida interior». Se aprecia que no es posible concebir esa vida interior sin la participación de los más arraigados sentimientos, puesto que, «gran distancia va de convencido a convertido»; «Convicción es dictamen que puede quedar, aislado e inactivo, en la mente».

En las primeras páginas de Ariel le llama «convenio de sentimientos y de ideas» y «programa propio», aunque también «puesto en la evolución de las ideas». No se insinúa como una de dos posiciones o de dos actitudes en una lucha. Es algo más, en el cual intermedia «un primer objeto de fe en vosotros mismos». Quizá porque «El descubrimiento que revela las tierras ignoradas, necesita completarse con el esfuerzo viril que las sojuzga», encomienda esa fe a la juventud, encargada de tal «renovación», que entiende inalterable «como un ritmo de la Naturaleza».

Jorge Liberati
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Revista al tema del hombre
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