domingo, 21 de abril de 2013

Basquadé, basquadé, inchalá - Levántate, levántate, hermano (3)


Civilización y Barbarie o a la memoria de un militar

¿Quién podría creer que año a año se iba a revivir una circunstancia tan antigua como necesaria en su momento?
¿Quién podría imaginar que después de sufrir la tortura, hasta la muerte, sería arrastrado desde la tumba, año a año, para ser testigo de una infamia, para ser maltratado, torturado en nombre y alma, hasta la vergüenza, por cumplir con el deber cívico, que como militar le corresponde a todo soldado?
¿Qué pecado puede haber cometido un hombre para cargar con toda la responsabilidad, por llevar a cabo una orden del gobierno, por cumplir con un pedido, sino exigencia, de una nación recién nacida que pretendía ser tal?
Porque Bernabé es símbolo de masacre, de exterminio, Bernabé es símbolo de barbarie. Y Bernabé debería ser símbolo de civilización, de cumplimiento del deber.
Una maldición recae sobre mi memoria, una maldición que duele una y otra vez en la carne, en las entrañas, pero más duele en la memoria.
Una maldición que me despierta cada 11 de abril, y se hace presente, cuando vuelve a vibrar el suelo ante el galope de los caballos, cuando se ensombrecen los campos, y el espacio se carga con los gritos de unos y otros, en la sangre derramada, en el llanto de las mujeres, en el terror de los niños.
Sí, y vuelve a desgarrar la única y verdadera carga, la traición.
La sociedad se llamó a silencio, se había cumplido con lo exigido. Nadie habló de la forma, y ahí está todo el dolor.
Una maldición que lleva dos nombres, Civilización y Barbarie, pero se reconoce solamente con uno: Bernabé.


Mauro Vaghi

Bernabé Rivera
www.uruguayeduca.edu.uy