sábado, 20 de abril de 2013

Basquadé, basquadé, inchalá - Levántate, levántate, hermano (2)


Indómitos caciques


- Jefeee!, Jefeee! – un centinela charrúa, mientras corre, se acerca gritando a la toldería del campamento, sobre el arroyo Salsipuedes Grande, 
en la mañana del 11 de abril de 1831.     
                                                                         
- ¿Qué pasa, Lobo? – le contesta, saliendo, el Cacique Polidoro.
- Venir caballos, muchos. Ahora Paso Tía Tucura, tropa, guerra.
- Puede ser, vamos a hablar con Cacique Venado.
Rápidamente se dirigen a otra tienda.

- Cacique Venado, el guardia escuchó ejército grande cerca, sintió mucho ruido en suelo. Piensa en guerra.
- Calma, amigo Polidoro. Viene el General Frutos, con su comitiva, a pactar con nosotros. Recuerda cuánto lo ayudamos en las Misiones; ahora, él es Presidente.
- Sí, pelié con el General, nunca me trató bien. Yo no confiar, mejor estar preparado.
- Veremos qué propuesta trae, hace muchos días que lo esperamos.

Se retiran. Media hora más tarde aparecen los cinco escuadrones de caballería, con más de mil hombres.
Pasan lentamente frente al campamento de los 400 charrúas (200 guerreros y otros 200 entre mujeres, niños y ancianos), que los miran atónitos.

De repente se lanzan contra ellos, sorprendiéndolos. Oficiales y tropa, sable o fusil en mano, matan a diestra y siniestra.
Gritos de mando y de dolor se mezclan con llantos y relinchos.
Sangre, polvareda, humo. Sables, lanzas y fusiles crean el caos.

Un grupo, de unos cincuenta indígenas, lo aprovecha y consigue cruzar las líneas militares, escapando hacia el norte.
A la noche, cobijados en el bosque, los dos caciques comentan:
-  ¡Frutos, corazón malo y traidor! ¡Nosotros estar atentos, Venado!
- Tengo que darte la razón, Polidoro.
¡Pelearemos para recuperar nuestras tierras y nuestras familias!

                        
                                                 njg        12/04/13
Néstor Gorriarán

Sepé
Extraído de 
http://www.fotolog.com/yo_deg/