viernes, 25 de julio de 2014

“La gambeta: un mareo momentáneo, una broma pesada, una broma gastada a un señor serio, agrio, reumático..." - Bernardo Canal Feijoo


23 de julio de 1897- Argentina
Escritor vanguardista fundador de "La Brasa".
Abogado






Ansiedad


El ansia del triunfo

anidaba en el ángulo de la red,

a espaldas del arquero,

una gran araña torva...

(El juego se agolpaba contra uno de los arcos, como en un peloteo a la pared. El arquero tenía ya empastelados los ojos, y aunque volvía las espaldas en las contorsiones bruscas, quedaba siempre mirando de frente como un búho idiota.

Solo, abandonado en su arco, el arquero adversario se paseaba de un lado para otro, se detenía, parecía ladrar al tumulto lejano, como un perro atado a su garita.)


Córner


Los jugadores se reunieron a dar la bienvenida.

Como de un lejano horizonte

se levanta la pelota del córner,

abriendo su vuelo de serpentina...

Se encoge la guardia de los jugadores

y ajusta el paredón del gol.

Entonces,

entre las frentes endurecidas,

una frente,

aristada de voluntad

en un salto más alto que ninguno,

quiebra como un florete

el acero flexible de la parábola del córner...



Réferi

El réferi husmeaba todo, estaba empeñado en revertirlo todo hacia sí, en sorprender las delanteras sin darse mucho afán, con una judiciaria propensión a descubrir la falta, a aplicar sus sanciones de pito solemne.

(Va, vuelve; tiene una carrera entorpecida de una contracarrera, con estacatos de cardíaco, o de palmípedo doméstico, que pretende seguir el volatín aéreo de los pájaros, y larga tres pasos torpes de tony botinudo.)


De: gambeteandopalabras.cruzagramas.com.ar



jueves, 24 de julio de 2014

"...Tú, mi amor, que caminas como un beso, andando vas por entre mis palabras..." - Eduardo Carranza


23 de julio de 1913- Colombia
Escritor, periodista, docente, diplomático.

A veces cruza mi pecho dormido...


A veces cruza mi pecho dormido
una alada magnolia gimiendo,
con su aroma lascivo, una campana
tocando a fuego, a besos,
una soga llanera
que enlaza una cintura
una roja invasión de hormigas blancas,
una venada oteando el paraíso
jadeante, alzado el cuello
hacia el éxtasis,
una falda de cámbulos
un barco que da tumbos
por ebrio mar de noche y de cabellos,
un suspiro, un pañuelo que delira
bordado con diez letras
y el laurel de la sangre,
un desbocado vendaval, un cielo
que ruge como un tigre,
el puñal de la estrella fugaz
que sólo dos desde un balcón han visto,
un sorbo delirante de vino besador
una piedra de otro planeta silbando
como la leña verde cuando arde,
un penetrante río que busca locamente
su desenlace o desembocadura
donde nada la Bella Nadadora,
un raudal de manzana y roja miel
el arañazo de la ortiga más dulce
la sombra azul que baila en el mar de Ceilán,
tejiendo su delirio,
un clarín victorioso levantado hacia el alba
la doble alondra del color del maíz
volando sobre un celeste infierno
y veo, dormido, un precipicio súbito
y volar o morir...

A veces cruza mi pecho dormido
una persona o viento,
un enjambre o relámpago,
un súbito galope:
es el amor que pasa en la grupa de un potro
y se hunde en el tiempo hacia el mar.



El olvidado

                                                         A Jorge Gaitán Durán


Ahora tengo sed y mi amante es el agua.
Vengo de lo lejano, de unos ojos oscuros.
Ahora soy del hondo reino de los dormidos;
allí me reconozco, me encuentro con mi alma.

La noche a picotazos roe mi corazón,
y me bebe la sangre el sol de los dormidos;
ando muerto de sed y toco una campana
para llamar el agua delgada que me ama.

Yo soy el olvidado. Quiero un ramo de agua;
quiero una fresca orilla de arena enternecida,
y esperar una flor, de nombre margarita,
para callar con ella apoyada en el pecho.

Nadie podrá quitarme un beso, una mirada.
Ni aún la muerte podrá borrar este perfume.
Voy cubierto de sueños, y esta fosforescencia
que veis es el recuerdo del mar de los dormidos.


De: amediavoz.com



miércoles, 23 de julio de 2014

“La dinámica emocional (de un poema) no debe confundirse con ningún orden absoluto de definiciones racionalizadas” - Hart Crane

21 de julio de 1899- Estados Unidos
Poeta

Interior


Esta lámpara dejó caer una tímida
Solemnidad en nuestro pobre cuarto.
¡Oh dorada y gris amenidad
Tristeza intensa y gentil!


A lo largo y ancho del mundo
Reclamamos las horas robadas ya que ninguno puede saber
Cuánto le agrada al amor florecer como una flor tardía
En los días posteriores a la incandescencia.

Y aunque el mundo deba despedazarse
Con celos y engaños
Al menos podrá  reverenciar y conquistar
Nuestra piedad con una sonrisa.




LAS CARTAS DE AMOR DE MI ABUELA


No hay más estrellas esta noche
que las de los recuerdos,
y sin embargo, cuánto espacio queda para el recuerdo
en el holgado cinturón de la llovizna tenue.

Incluso queda suficiente espacio
para las cartas de la madre de mi madre,
Elizabeth,
que han estado guardadas tanto tiempo
en un rincón de la buhardilla
que están humedecidas y marrones,
y quizás se podrían derretir como nieve.

En un espacio de esas dimensiones,
es necesario dar pasos muy cuidadosos.
Todo pende de un invisible pelo blanco,
y tiembla como ramas de abedul que tejieran una red en el aire.

Y me pregunto:

“¿Tenés los dedos suficientemente largos
para pulsar esas antiguas teclas que no son sino ecos?
¿Tendrá el silencio suficiente fuerza
para llevar la música de vuelta hasta su origen
y otra vez hasta vos
igual que si estuviese llevándosela a ella?”.

Y sin embargo yo llevaría a mi abuela de la mano,
y le haría ver cosas que mayormente no comprendería;
y por eso tropiezo. La lluvia continúa cayendo sobre el techo
y suena como a risas de piadosa dulzura.


De: www.zaidenwerg.com




lunes, 21 de julio de 2014

"Siempre intento escribir de acuerdo con el principio del iceberg. Hay nueve décimos del bloque de hielo bajo el agua por cada parte que se ve de él. Uno puede eliminar cualquier cosa que sepa y eso sólo fortalecerá el iceberg. Si un escritor omite algo, porque no lo sabe, habrá un agujero en su relato.”- Ernest Hemingway

21 de julio de 1899- Estados Unidos
Escritor y periodista.

El mar cambia


-Está bien -dijo el hombre-. ¿Qué decidiste?
-No -dijo la muchacha-. No puedo.

-¿Querrás decir que no quieres?

-No puedo. Eso es lo que quiero decir.

-No quieres.

-Bueno -dijo ella-. Arregla las cosas como quieras.

-No arreglo las cosas como quiero, pero, ¡por Dios que me gustaría hacerlo!

-Lo hiciste durante mucho tiempo.

Era temprano y no había nadie en el café, con excepción del cantinero y los dos jóvenes que se hallaban sentados en una mesa del rincón. Terminaba el verano y los dos estaban tostados por el sol, de modo que parecían fuera de lugar en París. La joven llevaba un vestido escocés de lana; su cutis era de un moreno suave; sus cabellos rubios y cortos crecían dejando al descubierto una hermosa frente. El hombre la miraba.

-¡La voy a matar! -dijo él.

-Por favor, no lo hagas -dijo ella. Tenía bellas manos y el hombre las miraba. Eran delgadas, morenas y muy hermosas.

-Lo voy a hacer. ¡Te juro por Dios que lo voy a hacer!

-No te va a hacer feliz.

-¿No podías haber caído en otra cosa? ¿No te podrías haber metido en un lío de otra naturaleza?

-Parece que no -dijo la joven-. ¿Qué vas a hacer ahora?

-Ya te lo he dicho.

-No; quiero decir, ¿qué vas a hacer, realmente?

-No sé -dijo él-. Ella lo miró y alargó una mano-. ¡Pobre Phil! -dijo.

El hombre le miró las manos, pero no las tocó.

-No, gracias -declaró.

-¿No te hace ningún bien saber que lo lamento?

-No.

-¿Ni decirte cómo?

-Prefiero no saberlo.

-Te quiero mucho.

-Sí; y esto lo prueba.

-Lo siento -dijo ella-; si no lo entiendes ...

-Lo entiendo. Eso es lo malo. Lo entiendo.

-¿Sí? -preguntó ella-. ¿Y eso lo hace peor?

-Es claro -la miró-. Lo entenderé siempre. Todos los días y todas las noches. Especialmente por la noche. Lo entenderé. No tienes necesidad de preocuparte.

-Lo siento...

-Si fuera un hombre...

-No digas eso. No podría ser un hombre. Tú lo sabes. ¿No tienes confianza en mí?

-¡Confiar en ti! Es gracioso. ¡Confiar en ti! Es realmente gracioso.

-Lo lamento. Parece que eso es todo lo que pudiera decir. Pero cuando nos entendemos, no vale la pena pretender que hacemos lo contrario.

-No, supongo que no.

-Volveré, si quieres.

-No; no quiero.

Después no dijeron nada por un largo rato.

-¿No crees que te quiero, no es cierto? -preguntó la joven.

-No hablemos de tonterías.

-Realmente, ¿no crees que te quiero?

-¿Por qué no lo pruebas?

-Haces mal en hablar así. Nunca me pediste que probara nada. No eres cortés.

-Eres una mujer extraña.

-Tú no. Eres un hombre magnífico y me destroza el corazón irme y dejarte...

-Tienes que hacerlo, por supuesto.

-Sí -dijo ella-. Tengo que hacerlo, y tú lo sabes.

Él no dijo nada. Ella lo miró y extendió la mano nuevamente. El cantinero se hallaba en el extremo opuesto del café. Tenía el rostro blanco y también era blanca su chaqueta. Conocía a los dos y pensaba que formaban una hermosa pareja. Había visto romper a muchas parejas y formarse nuevas parejas, que no eran ya tan hermosas. Pero no estaba pensando en eso, sino en un caballo. Un cuarto de hora más tarde podría enviar a alguien enfrente para saber si el caballo había ganado.

-¿No puedes ser bueno conmigo y dejarme ir? -preguntó la joven.

-¿Qué crees que voy a hacer?

Entraron dos personas y se dirigieron al mostrador.

-Sí, señor -dijo el cantinero y atendió a los clientes.

-¿Puedes perdonarme? ¿Cuándo lo supiste? -preguntó la muchacha.

-No.

-¿No crees que las cosas que tuvimos y que hicimos pueden influir en nuestra comprensión?

-"El vicio es un monstruo de tan horrible semblante" -dijo el joven con amargura- que... -no podía recordar las palabras-. No puedo recordar la frase -dijo.

-No digamos vicio. Eso no es muy cortés.

-Perversión -dijo él.

-¡James! -uno de los clientes se dirigió al cantinero-. Te ves muy bien.

-También usted se ve bien, señor -replicó al cantinero.

-¡Viejo James! -dijo el otro cliente-. Estás un poco más gordo.

-Es terrible la manera como uno se pone -contestó el cantinero.

-No dejes de poner el coñac, James -advirtió el primer cliente.

-No. Confíe usted en mí.

Los dos que se hallaban en el bar miraron a los que se encontraban en la mesa y después volvieron a mirar al cantinero. Por la posición en que se encontraban les resultaba más cómodo mirar al encargado del bar.

-Creo que sería mejor que no emplearas palabras como esa -dijo la muchacha-. No hay ninguna necesidad de decirlas.

-¿Cómo quieres que lo llame?

-No tienes necesidad de ponerle nombre.

-Así se llama.

-No -dijo ella-. Estamos hechos de toda clase de cosas. Debieras saberlo. Tú usaste muchas veces esa frase.

-No tienes necesidad de decirlo ahora.

-Lo digo porque así te lo vas a explicar mejor.

-Está bien -dijo él-. ¡Está bien!

-Dices que eso está muy mal. Lo sé; está muy mal. Pero volveré. Te he dicho que volveré. Y volveré en seguida.

-No; no lo harás.

-Volveré.

-No lo harás. A mí, por lo menos.

-Ya lo verás.

-Sí -dijo él-. Eso es lo infernal, que probablemente quieras volver.

-Por supuesto que lo voy a hacer.

-Ándate, entonces.

-¿Lo dices en serio? -no podía creerle, pero su voz sonaba feliz.

-¡Ándate! -dijo el hombre. Su voz le sonaba extraña. Estaba mirándola. Miraba la forma de su boca, la curva de sus mejillas y sus pómulos; sus ojos y la manera cómo crecía el cabello sobre su frente. Luego el borde de las orejas, que se veían bajo el pelo y el cuello.

-¿En serio? ¡Oh! ¡Eres bueno! ¡Eres demasiado bueno conmigo!

-Y cuando vuelvas me lo cuentas todo -su voz le sonaba muy extraña. No la reconocía. Ella lo miró rápidamente. Él se había decidido.

-¿Quieres que me vaya? -preguntó ella con seriedad.

-Sí -dijo él duramente-. En seguida. -Su voz no era la misma. Tenía la boca muy seca-. Ahora -dijo.

Ella se levantó y salió de prisa. No se volvió para mirarlo. Él no era el mismo hombre que antes de decirle que se fuera. Se levantó de la mesa, tomó los dos boletos de consumición y se dirigió al mostrador.

-Soy un hombre distinto, James -dijo al cantinero-. Ves en mí a un hombre completamente distinto

-Sí, señor -dijo James.

-El vicio -dijo el joven tostado- es algo muy extraño, James. -Miró hacia afuera. La vio alejarse por la calle. Al mirarse al espejo vio que realmente era un hombre distinto. Los otros dos que se hallaban acodados en el mostrador del bar se hicieron a un lado para dejarle sitio.

-Tiene usted mucha razón, señor -declaró Jame,.

Los otros dos se separaron un poco más de él, para que se sintiera cómodo. El joven se vio en el espejo que se hallaba detrás del mostrador.

-He dicho que soy un hombre distinto, James -dijo. Y al mirarse al espejo vio que era completamente cierto.

-Tiene usted :muy buen aspecto, señor -dijo James-. Debe haber pasado un verano magnífico.

De: Ciudadseva.com





domingo, 20 de julio de 2014

“Sé que la más alta plegaria de la tierra no clama victoria; paz clama” -Erik Axel Karlfeldt


















MAYA, LADRONA DE GALLINAS



No quiero decir

de dónde llegué ,

pero fui ni más ni menos que a donde apeteció .

Entre el crepitar de las chispas

bajo el techo del herrero

el aprendiz hollinoso me dio un beso .

A la sombra del molino

apuré con el segador,

de su jarra , la bebida amarga .

Se me mojó la falda

en el bote del pescador

y llevé de adorno escamas de tímalo .

Y a dónde voy

tú no lo sabrás ,

pero voy ni más ni menos que a donde me apetece .

Y me iré, sin más ,

para no volver nunca ,

y ni madre ni hermana me echarán de menos .

Si preguntan, cuando me haya ido,

por mí , si me echan de menos un poco

si oyes cómo habla la gente del zorro ,

no dejes de decir , niño mío ,

que me has visto , ! buscan a Maya ,

a ver si aparece !



CANCIÒN DE SERPIENTES



Cuando voy por los campos llevo siempre mi  botella,

sólo porque el licor fuerte es buen antídoto contra el

                                      ( veneno de las serpientes  .

Pero si pienso en serpientes me acuerdo de otra,

falsa , engañosa , mucho peor aun que ellas .

Se dice que la serpiente acecha bajo árboles verdes,

mirando suave y atrayente el grácil pajarillo .

Pero la muchacha va por todos los caminos, su vista aguda

                                                      ( lo abarca

todo: ve una chaqueta allá, oye acullá un par de botas.

La serpiente arrastra la tripa, no come más que tierra,

pero la muchacha prefiere el dulce , y plato de plata  en la

                                                        ( mesa .

La serpiente aprende a bailar para distraer a los tontos,

pero la niña empieza a  bailar en el vientre de su madre  .

La serpiente no muda  piel más que una vez al año ,

pero la muchacha muda la suya ocho veces a la semana .

Si la serpiente te engaña te morderá los talones,

pero engaño de mujer taladra el alma de un muchacho .

Termina así mi canción sobre animales dañinos

y me apresuro , bosque adentro ,  a la jaula de mi muchacha .



De: http://www.cinosargo.cl


20 de julio de 1864- Suecia
Escritor, docente.


                                               



Una lealtad que afrontó hasta el destierro: Francisco Petrarca




20 de julio de 1304- Italia
Poeta- Humanista
Por su amistad con Dante
fue condenado al destierro









Bendito sea el año, el punto, el día...      


Bendito sea el año, el punto, el día,
la estación, el lugar, el mes, la hora
y el país, en el cual su encantadora
mirada encadenóse al alma mía.

Bendita la dulcísima porfía
de entregarme a ese amor que en mi alma mora,
y el arco y las saetas, de que ahora
las llagas siento abiertas todavía.

Benditas las palabras con que canto
el nombre de mi amada; y mi tormento,
mis ansias, mis suspiros y mi llanto.

Y benditos mis versos y mi arte
pues la ensalzan, y, en fin, mi pensamiento,
puesto que ella tan sólo lo comparte.

Versión de F. Maristany


No tengo paz ni puedo hacer la guerra...


No tengo paz ni puedo hacer la guerra;
temo y espero, y del ardor al hielo paso,
y vuelo para el cielo, bajo a la tierra,
nada aprieto, y a todo el mundo abrazo.

Prisión que no se cierra ni des-cierra,
No me detiene ni suelta el duro lazo;
entre libre y sumisa el alma errante,
no es vivo ni muerto el cuerpo lacio.

Veo sin ojos, grito en vano;
sueño morir y ayuda imploro;
a mí me odio y a otros después amo.

Me alimenta el dolor y llorando reí;
La muerte y la vida al fin deploro:
En este estado estoy, mujer, por tí.

Versión de Julián del Valle



De: amediavoz.com

Laura  de Noves
¿Musa real o imaginaria?
Manuscrito original de Petrarca






“La obra de arte es un medio gracias al cual el hombre exterioriza lo que es” -Friedrich Hegel

¿Cómo es, entonces, 
este artista austríaco llamado 
Christian Schloe?











Víctor Hugo afirmaba: 
“En el poeta y en el artista existe el infinito”.

Christian Schloe, en curiosa coincidencia, sostiene: 
"Todo puede suceder en el mundo".


viernes, 18 de julio de 2014

La ficción especulativa en la ciencia-ficción: Brian Aldiss

18 de julio de 1925- Inglaterra

Brian Aldiss fue uno de los responsables de la llamada nueva ola que revolucionó la ciencia ficción y la convirtió en lo que luego se conocería como ficción especulativa... pero no estaba solo: era uno de los integrantes (para algunos el mejor) de la invasión británica que contaba entre sus filas a Moorcock, Ballard y Brunner. La principal plataforma de lanzamiento para esta revolución fue la revista New Worlds dirigida por Moorcock del 64 al 71.

Brian Wilson Aldiss nació en Norfolk, Inglaterra, en 1925. Su relación con la ciencia-ficción empezó temprano: Yo era absolutamente adicto al capitán Justice. [...] Desde la Torre Titánica, Justice resolvía los problemas del mundo angloamericano un cuento tras otro. [...] Así la ciencia-ficción entró en mi vida y empezó a distorsionarla, desde una edad temprana. (...) Pero fue LOS INVASORES EXTRAÑOS lo que me convenció que había descubierto algo importante

Sin embargo su vida no fue tan fácil ni tan feliz: a los ocho años fue enviado a un colegio de pupilo, y luego siguió en la escuela pública hasta los diecisiete años, cuando entró al ejército. “Miles de niños ingleses soportaban y aún soportan el sistema de escuela pública; la mayoría se la ingenia para sobrevivir. Pero en mi opinión es un sistema pernicioso, fatal en muchos aspectos de la vida y explica buena parte de la frialdad atribuida a los ingleses por los extranjeros. Pasaron muchos años antes que pudiera librarme de esa fría sombra de exilio”.

Aldiss participó de la Segunda Guerra Mundial, dejando el ejército a los 23 años “Cuando me fui del ejército no tenía mas ambición que escribir. El regreso a la vida civil en 1948 fue extremadamente desconcertante; no tenía ningún conocimiento de la sociedad, excepto las anticuadas reglas que había percibido brumosamente en la niñez [...] Conseguí un empleo en una librería de Oxford.

Su labor literaria se iniciaría en el periódico del gremio con una serie llamada The Brighfount Diaries, acerca de una librería ficticia y agradable. Un día recibí una carta de Charles Monteith, de Faber y Faber, diciendo que en Faber yo tenía mis fans y tal vez debería de pensar en dar forma de libro a esa serie [...] Así que concreté el libro, mi primera obra publicable, en noviembre de 1955

Su primer libro de ciencia ficción fue una serie de cuentos, publicados gracias a la fama recibida al ganar un concurso del que participaron casi todos los escritores ingleses del género. El cuento se llamaba NOT FOR AN AGE y el diario era The Observer. El año: 1955. El nombre del libro: TIEMPO, ESPACIO Y NATHANIEL. Publicar ese volumen en 1957 fue un acto de fe por parte de Faber. Yo solo había publicado trece cuentos, tuve que escribir apresuradamente el decimocuarto para redondear el número.

Su siguiente obra fue la novela NON-STOP (conocida también como LA NAVE ESTELAR), basada en el cuento de Robert Heinlen SENSE COMMON. Aldiss dijo que lo había fascinado el cuento pero me llamaba la atención la pobreza en la caracterización y la expresión... Mi novela se proponía ser una reacción, un antídoto

Gracias a estos dos libros Aldiss ganó prestigio y empezó a desarrollar su obra basada principalmente en el estilo y la configuración, el tono en el cual se cuenta la historia, obviando así la ciencia ficción dura. Sus consideraciones eran artísticas y no técnicas. En sus propias palabras: yo me impaciento cuando el tecnicismo empieza a dominar al arte.

Esta visión particular de la ciencia ficción, separada de su componente hard y acercada a lo humano, hallaría eco favorable en otro escritor de la época, a quien Aldiss consideraba su único par: Aun antes de la época de Moorcock, habia solo dos autores que yo podía leer con interés en la revista de Ted (editor de una revista inglesa de ciencia-ficción) Uno era yo [...] El otro era J. G. Ballard. Que nunca manchó su carrera escribiendo refritos norteamericanos.

La compra y posterior dirección de la revista New Worlds por Michael Moorcock iniciaría la etapa new wave, donde el acento estaba puesto en la experimentación y el ensanchamiento del género como una reacción contra la corriente pulp. Aldiss apoyaría fervientemente la iniciativa y se convertiría en uno de los autores más reconocidos de esta tendencia. Mike Moorcock al echar a puntapiés a la vieja guardia, aceptó la ciencia-ficción más tradicional, sensible a los problemas actuales

En esa época publicaría dos de los libros que lo vinculaban más estrechamente con la New Wave, tanto por la temática como por el modo de narrarla, sobretodo el modo. Generalmente se da por sentado que mi principal contribución a la era de Moorcock consiste en INFORME SOBRE PROBABILIDAD A y A CABEZA DESCALZA [...] En 1960 me convencía bastante el nouveau roman francés, [...], así desarrollé la situación central de INFORME, una situación saturada por un drama que nunca se resuelve. A CABEZA DESCALZA es mas ambiciosa. La forma esta determinada enteramente por el contenido. Si uno escribe sobre una Europa bombardeada con drogas, ¿cómo se transmite esa experiencia al lector? No tuve dudas, hay que zambullirlo en ese mundo lo más hondamente que se pueda. Y eso se logra mediante la herramienta más poderosa que uno tiene: el uso del lenguaje. Mediante el despliegue de una fraseología adecuada, uno le hace sentir en qué consiste pertenecer a una cultura totalmente liberada y desatada

En esos años publicaría además otras novelas:

INVERNÁCULO (serie): la rotación terrestre se ha detenido y los cambios climáticos consecuentes provocan una exuberante flora. Con esta obra ganaría un Hugo en 1962.

BARBAGRIS: un accidente provoca la esterilidad mundial llevando al mundo a su extinción.

LOS OSCUROS AÑOS LUZ: una sátira sobre el primer encuentro del hombre con seres físicamente repugnantes.

UNA ERA: estudio del viaje en el tiempo desde una perspectiva distinta.

A esto debe agregarse su copiosa producción de cuentos (en la cual destaca EL ÁRBOL DE SALIVA, premio Nébula 1965, mezcla de la ficción pulp tradicional con técnicas de la nueva ola, donde la clásica invasión extraterrestre es tratada con virtuosismo y humor y tiene al propio H. G. Wells como protagonista) y su único libro de viajes, CITIES AND STONES, sobre el viaje que realizó con su segunda esposa, Margaret, por Yugoslavia, en 1964. Un país maravilloso, una gran experiencia, tremenda al punto de quitarle a uno seis meses de vida. Nunca logramos organizar otra expedición similar.

Agotado por el esfuerzo de A CABEZA DESCALZA (y su escaso éxito), ALDISS empezó los 70 escribiendo dos novelas normales: MUCHACHO CRIADO A MANO y SOLDADO ERGUIDO, donde retrata muchas de sus experiencias tanto de estudiante como de soldado.

Volvería a la ciencia-ficción con homenajes a dos de sus autores preferidos: H. G. Wells en LA OTRA ISLA DEL DOCTOR MOREAU y a Mary Shelley con FRANKESTEIN DESENCADENADO.

Produciría también EL TAPIZ DE MALACIA, la historia de un mundo paralelo donde los hombres provienen de los dinosaurios y los cambios están prohibidos por ley; y dos series de cuentos: la de los enigmas, historias exploradas en tres niveles diferentes, y la de los planetas zodiacales, mundos artificiales que giran alrededor de la tierra y a donde van a parar los seres humanos mñas extravagantes.

Su preocupación por el género se vertería además en una revista de crítica de ciencia-ficción escrita en colaboración Harry Harrison de la cual saldrían solo dos números; sin embargo publicaría poco después BILLION YEARS SPREE donde reflexionaría sobre la historia de la ciencia-ficción, analizando sus aspectos más relevantes y a sus autores.

En los 80 se concentraría en un proyecto ambicioso: una trilogía basada en un mundo llamado Helliconia donde cada estación dura varios cientos de años. Siempre he preferido escribir en lo que considero una frontera. Hacer algo que no hacen los demás. Siempre me ha gustado reaccionar contra la ciencia-ficción dura. Es la ciencia-ficción que más disfruto, pero otros la hacen tal vez mejor que yo. Pero unos pocos años atrás descubrí que todos habían dejado de escribir ciencia-ficción dura. Lo que uno encontraba eran esas historias de dragones, y las imitaciones de Tolkien. Me preocupé de veras: pensé que se estaba deteriorando el cuerpo central del género, y entonces decidí escribir un libro que fuera ante todo de ciencia-ficción.

En 1982 aparecerá HELLICONIA SPRING, seguida por HELLICONIA SUMMER al año siguiente y HELLICONIA WINTER en 1985.

Posteriormente a la trilogía publicaría novelas (RUINS, REMEMBRANCE DAY SOMEWHERE EAST OF LIFE), colecciones de cuentos (SEASONS IN FLIGHT, MAN IN HIS TIME, A ROMANCE OF THE EQUATOR, BODILY FUNCTIONS), secuencias de sus novelas normales (A RUDE AWAKENING), revisiones de sus trabajos críticos (TRILLION YEAR SPREE) y una extensa autobiografía, THE TWINKLING OF AN EYE.

Considerado hoy uno de los más grandes escritores de ciencia-ficción, sigue produciendo a un ritmo menor que el acostumbrado, pero con la lucidez de quien supo dar respetabilidad a un género que entonces no la tenia, poniendo su acento en lo humano más que en lo técnico.

© Iván de la Torre

De: http://www.ciencia-ficcion.com