miércoles, 1 de octubre de 2014

“Dicen que existe una ventana entre un corazón y otro. ¿Cómo puede haber una ventana si ya no queda una pared?”- Rumi

Yalal ad-Din Muhammad Rumí o «Mawlana», «Mavlana» o «Mevlânâ»
30 de septiembre de 1207 -Balj
Poeta y Filósofo persa, maestro de la tradición Sufi 








martes, 30 de septiembre de 2014

“Quiero vivir y morir en el ejército de los humildes”- Miguel de Unamuno

¿La leíste? Pues... sería muy interesante releerla...






















Nivola es un término introducido por Miguel de Unamuno para referirse a una forma particular de ficción narrativa diferente a la novela realista imperante a finales del siglo XIX. “Nivola” es una deformación del término clásico “novela”, gracias a la que Unamuno pretendía mostrar la distancia entre su peculiar forma narrativa y aquélla.

La palabra nivola aparece por primera vez como subtítulo de la obra de Unamuno ‘Niebla’, escrita en 1907. Es en esta obra donde mejor se observan las características de la nivola, aunque también se rastrean en otras obras unamunianas, ‘Abel Sánchez’, ‘Amor y pedagogía’ o ‘La tía Tula’.

Podemos resumir las características de las nivolas en los siguientes rasgos:

Predominio de la idea sobre la forma (igual que en su obra poética y dramática). De hecho, novelas como ‘Amor y pedagogía’ se encuentran cerca del subgénero de la novela de tesis.
Escaso desarrollo psicológico de los personajes, que suelen estar caracterizados por un único rasgo de su personalidad. Son personajes planos, frente a los “redondos” de la novela realista. Los protagonistas d elas nivolas son encarnaciones de una idea o una pasión, que les impedirá relacionarse con el mundo con normalidad.
Breve ambientación realista: se acentúa el carácter abstracto y atemporal de las novelas al no detallar el lugar o la época en la que se desarrollan.
Predominio del diálogo y el monólogo en detrimento de la descripción.
Gestación “vivípara”, en palabras del propio Unamuno, frente a la lenta y progresiva producción de las novelas realistas (“gestación ovípara”). Esto significa que las nivolas tienen un nacimiento apresurado y no precedido de una larga época de preparación, documentación y planificación.
Estas diferencias respecto a la novela realista, que da cuenta de la voluntad rompedora de Unamuno, no fue bien acogida por la crítica, pero sí tuvo buen recepción por parte del público general.

En el prólogo a la tercera edición de ‘Niebla’ (“O sea, historia de Niebla”), Unamuno nos deja una explicación del término nivola, jugando con otros neologismos, “opopeya” y “trigedia”:

He oído también contar de un arquitecto arqueólogo que pretendía derribar una basílica del siglo X, y no restaurarla, sino hacerla de nuevo como debió haber sido hecha y no como se hizo. Conforme a un plano de aquella época que pretendía haber encontrado. Conforme al proyecto del arquitecto del siglo X. ¿Plano? Desconocía que las basílicas se han hecho a sí mismas saltando por encima de los planos, llevando las manos de los edificadores. También de una novela, como de una epopeya o de un drama, se hace un plano; pero luego la novela, la epopeya o el drama se imponen al que se cree su autor. O se le imponen los agonistas, sus supuestas criaturas. Así se impusieron Luzbel y Satanás, primero, y Adán y Eva, después, a Jehová. ¡Y ésta sí que es nivola, u opopeya o trigedia! Así se me impuso Augusto Pérez. Y esta trigedia la vio, cuando apareció esta mi obra, entre sus críticos, Alejandro Plana, mi buen amigo catalán. Los demás se atuvieron, por pereza mental, a mi diabólica invención de la nivola. Esta ocurrencia de llamarle nivola (ocurrencia que en rigor no es mía, como lo cuento en el texto) fue otra ingenua zorrería para intrigar a los críticos. Novela y tan novela como cualquiera otra que así sea. Es decir, que así se llame, pues aquí ser es llamarse. ¿Qué es eso de que ha pasado la época de las novelas? ¿O de los poemas épicos? Mientras vivan las novelas pasadas vivirá y revivirá la novela. La historia es resoñarla.


De: http://www.papelenblanco.com


 



















“Lo que cuenta es la reacción que provocan unas situaciones excepcionales en unos personajes ”- Pere Calders

29 de setiembre de 1912- Barcelona

Historia castrense

Si les hubiera mandado saltar por la ventana, lo habrían hecho casi con alegría, porque confiaban ciegamente en mí. Hasta que un día les ordenó que saltaran por la ventana, y entonces desertaron todos, porque un hombre que ordena cosas así no es de fiar.


Cuestión de trámite

Le dijeron al reo que tenía derecho a una última voluntad, pero él respondió que pasaba, porque no se entenderían.


Obcecación

Entre ir al cielo o quedarse en casa, prefirió esto último, de mal grado por la propaganda contraria, y por el hecho de que en su casa había goteras y muchas y variadas privaciones.


El expreso

Nadie quería decirle a qué hora pasaría el tren. Lo veían tan cargado de maletas que les daba pena explicarle que allí nunca había habido ni vías de tren ni estación.


El hijo de Venus

Se puede declarar un incendio, una guerra o el contenido de una maleta, pero no un amor. A propósito del amor, todas las declaraciones son indiscretas, incluso ésta.


De cuando las bestias hablaban

Hay una tendencia excesiva a halagar de las hembras. Se ha hablado mucho de la gallina, y nada de mí, que soy el gallo de los huevos de oro.


El espejo del alma

No nos habíamos visto nunca, en ninguna parte, en ninguna ocasión, pero se parecía tanto a un vecino mío que me saludó cordialmente: él también se había confundido


De: jyanes.blogspot.com



lunes, 29 de septiembre de 2014

"El mayor contrario que tiene el amor es el hambre"- Miguel de Cervantes Saavedra


29 de setiembre de 1547- España


De: Pinterest


Miguel, el polvo de tus cansados huesos está
bien guardado en el corazón de la memoria
de toda la humanidad.




domingo, 28 de septiembre de 2014

... “estas palabras como piedras preciosas en la garganta viva de un pájaro petrificado”... - Alejandra Pizarnik







...Y cuando es de noche, siempre, 
una tribu de palabras mutiladas 
busca asilo en mi garganta 
para que no canten ellos, 
los funestos, los dueños del silencio.

Alejandra Pizarnik 

“Usa tu poder para liberar y no para oprimir”- Epopeya de Gilgamesh
























Susana
Marta






Sábados: de 15.30 a 17.00 horas












"La Literatura, el Muro que nos salvaguarda"- Maurice Blanchot


La frase: "Lo mejor que he escrito se basa en esa aptitud para poder morir contento" sin embargo sigue siendo difícil de aceptar, aunque tenga un aspecto atractivo que proviene de su simplicidad. ¿Cuál es esa aptitud? ¿Qué da a Kafka esa seguridad? ¿Se ha acercado ya lo suficiente a la muerte para saber cómo se comportará ante ella? El autor parece sugerir que, en los "buenos pasajes" de sus escritos en que alguien muere, muere de una muerte injusta, que él mismo se ha puesto en juego en el que muere. ¿Se tratará entonces de una especie de aproximación a la muerte, realizada so capa de la escritura? Pero el texto no dice exactamente eso: sin duda lo que indica es una intimidad entre la muerte desdichada que se produce en la obra y el escritor que se alegra de ella; el escritor excluye la relación fría, distante, que permite una descripción objetiva; si conoce el arte de conmover, un narrador puede contar de una manera emocionante hechos emocionantes a los que es ajeno; en ese caso, el problema que se presente es el de la retórica y, por supuesto, del derecho a recurrir a ella. Pero el dominio de que habla Kafka es distinto, y el cálculo del que se reclama es todavía más profundo. Sí, fuerza es morir en el que muere, la verdad lo exige, pero hay que ser capaz de satisfacerse con la muerte, de hallar en la suprema insatisfacción la suprema satisfacción y de conservar, en el instante de la muerte, la claridad de la mirada que proviene de ese equilibrio.

Lo que nos choca en esta reflexión es que parece autorizar la triquiñuela en el arte. ¿Por qué describir como un hecho injusto lo que él mismo es capaz de acoger contento? ¿Por qué, contento con ella, nos hace a la muerte terrible? Esto da al texto una ligereza cruel. El arte tal vez exija jugar con la muerte, tal vez introduzca un juego, un poco de juego, allí donde ya no hay recurso ni dominio. Mas, ¿qué significa ese juego? "El arte vuela en torno a la verdad, con la intención decidida de no quemarse en ella". Aquí, vuela en torno a la muerte, no se quema en ella, pero hace sensible la quemadura y es lo que quema y lo que conmueve fría y mentirosamente. Perspectiva esta que bastaría para condenar el arte. Sin embargo, para ser justos con la observación de Kafka, también es preciso comprenderla de otro modo. A sus ojos, morir contento no es una actitud buena en sí, pues, antes que nada, lo que expresa es el descontento por la vida, la exclusión de la dicha de vivir, esa dicha que hay que desear y amar antes que nada. "La aptitud para morir contento" significa que la relación con el mundo normal ya está rota: en cierto modo Kafka ya está muerto, ello se le da como se le dio el exilio y ese don está ligado al de escribir. Como es natural, el hecho de hallarse exiliado de las posibilidades normales, por ello mismo, no da dominio sobre la posibilidad extrema; el hecho de ser privado de la vida no garantiza la posesión feliz de la muerte, sólo hace a la muerte contenta de una manera negativa (se está contento de terminar con el descontento por la vida). De ahí la insuficiencia y el carácter superficial de la observación. Mas, precisamente, ese mismo año y en dos ocasiones, Kafka escribe en su Diario: "No me aparto de los hombres para vivir en paz, sino para poder morir en paz". Esa separación, esa exigencia de soledad le es impuesta por su trabajo. "Si no me salvo en un trabajo, estoy perdido. ¿Lo sé tan claramente como es? No me entierro ante los seres porque quiera vivir apaciblemente, sino porque quiero perecer en paz". Ese trabajo es escribir. Se retira del mundo para escribir y escribe para morir en paz. Ahora, la muerte, la muerte contenta es el salario del arte, es la meta y la justificación de la escritura. Escribir para morir en paz. Sí, pero, ¿cómo escribir? Conocemos la respuesta: sólo se puede escribir si se es apto para morir contento. La contradicción nos devuelve a la profundidad de la experiencia.

Del libro DE KAFKA A KAFKA, Maurice Blanchot (Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires-1993)

 En: http://www.ddooss.org

27 de setiembre de 1907- Francia
Escritor, crítico e intelectual de relevancia en el siglo XX.




viernes, 26 de septiembre de 2014

Sus compatriotas intelectuales muchas veces le negaron reconocimiento


Grazia Deledda
27 de setiembre de 1936- Italia





















La primavera

L'inverno aveva rinfrescato anche
il colore delle rocce. Dai monti scendevano,
vene d'argento, mille rivoletti silenziosi,
scintillanti tra il verde vivido dell'erba.
Il torrente sussultava in fondo alla valle tra
i peschi e i mandorli fioriti, E tutto 'era puro,
giovane, fresco, sotto la luce argentea del cielo.


De: http://www.poesie.reportonline.it/poesie-primavera/poesie-di-primavera-grazia-deledda


Deledda publicó en vida más de cincuenta novelas y varios centenares de cuentos. Denostada por algunos críticos como Benedetto Croce (que, como muchos, consideraba su obra excesivamente marcada por los elementos étnicos de su infancia en Cerdeña), ensalzada por otros como Attilio Momigliano, la literatura de Deledda tuvo siempre una excelente conexión con el público que, incluso fuera de las fronteras italianas, reclamaba sus nuevas obras, todas orquestadas en torno a tres grandes temas: el amor, la muerte y el destino trágico e implacable, amparadas por el que es su gran leit motiv: Cerdeña y todo el acervo de la cultura sarda. Muchos críticos reprochaban a la autora que, en una época marcada por el rigor formal, tuviera un estilo no precisamente pulido y sí en ocasiones algo tosco. También se le criticó su difícil encasillamiento en ningún movimiento literario concreto (y a pesar de que inicialmente se la vinculó al verismo, y más adelante con el decadentismo), pero para algunos críticos ese era un dato a favor de Deledda. La originalidad y complicada clasificación de su literatura, que merecía un lugar propio al margen de escuelas e ismos, la convertía en un fenómeno literario individual y ajeno a corrientes y modas. La prodigiosa capacidad de la autora para describir los paisajes naturales y establecer una simbiosis entre la naturaleza y el hombre, y su habilidad para reflejar la cultura de su tierra y el folklore sardos, son suficientes para reservarle un lugar de honor dentro de las letras italianas y en la literatura universal. En las palabras que justificaban la concesión del premio Nobel a Grazia Deledda, el profesor Schuch, de la Academia Sueca, aseguró que la autora merecía el galardón “por su potencia de escritora, sostenida por una alto ideal, que retrata en forma plástica la vida tal cual es en su apartada isla natal y que trata con profundidad y calor los problemas de interés general humano”.

FRAGMENTO DE SU BIOGRAFÍA
En: http://www.mcnbiografias.com



“Déjeme mostrarle el trabajo del humilde. Escuche.”- T.S. Eliot

26 de setiembre de 1888- Reino Unido
Escritor y crítico literario

Los hombres huecos

I

Somos los hombres huecos
Los hombres rellenos de aserrín
Que se apoyan unos contra otros
Con cabezas embutidas de paja. ¡Sea!
Ásperas nuestras voces, cuando
Susurramos juntos
Quedas, sin sentido
Como viento sobre hierba seca
O el trotar de ratas sobre vidrios rotos
En los sótanos secos
Contornos sin forma, sombras sin color,
Paralizada fuerza, ademán inmóvil;
Aquellos que han cruzado
Con los ojos fijos, al otro Reino de la muerte
Nos recuerdan -si acaso-
No como almas perdidas y violentas
Sino, tan sólo, como hombres huecos,
Hombres rellenos de aserrín.

1925

De: amediavoz.com



CÓMO LLAMAR A UN GATO



Ponerle nombre a un gato es harto complicado,
desde luego no es un juego para los muy simplones.
Pueden pensar ustedes que estoy algo chiflado
cuando digo que al menos ha de tener tres nombres.
Lo primero es el nombre que le damos a diario;
como Pedro, Alonso, Augusto o Don Bigote;
Como Víctor o Jorge o el simpático Paco.
Todos ellos son nombres bastante razonables.
Los hay más bonitos y que suenan mejor
para las damas y los caballeros,
como Admetus, Electra, Démeter, o Platón,
pero todos son nombres demasiado discretos.
Y un gato ha de tener uno más especial,
que sea peculiar, algo más digno.
¿Cómo, si no, va a alzar su rabo vertical
o atusar sus bigotes y mantenerse altivo?
De nombres de este tipo os puedo dar un quórum
como son Mankostrop, Quoricopat o Qaxo,
también Bamboliurina o, si no, Yellylorum,
son nombres que jamás compartirán dos gatos.
Pero a pesar de todo, nos queda un nombre más,
y ése es el que tú nunca podrás adivinar,
el nombre que los hombres jamás encontrarán.
Que SÓLO EL GATO LO SABE y no confesará.
Si un gato ves en meditación,
el motivo nunca te asombre.
Su mente está en contemplación
de la Idea Una de su nombre.
Su inefable, efable,
efainefable,
único, oscuro, inescrutable Nombre.


T.S. Eliot, “The Naming of Cats” (traducción de R. Ortiz, en: El libro de los gatos habilidosos del Viejo Possum, Valencia: Pre-Textos, 2001; original 1939).

De: http://www.migato.com



jueves, 25 de septiembre de 2014

“Para ser grande hace falta un 99 por 100 de talento, un 99 por 100 de disciplina y un 99 por 100 de trabajo.―William Faulkner

25 de setiembre de 1897- Estados Unidos
Escritor y periodista.

Todos los que vivimos en esta región del Sur, hemos aprendido desde nuestro nacimiento unas pocas cosas que valoramos sobre todas las demás. Una de las primeras -no por ser la mejor, sino por estar en primer término- enseña que solamente a costa de la vida se puede pagar la vida que se ha quitado a alguien, que una muerte sin pago de otra muerte es algo incompleto. Admitiéndolo así, podríamos haber salvado la vida de este acusado impidiéndole que saliese de su casa aquella noche; podríamos haber salvado una de esas dos existencias, aun cuando para ello hubiésemos debido quitarle la vida al acusado. Pero no lo supimos a tiempo. Por eso me toca hablarles ahora: no de la víctima, de su carácter o la moralidad del acto que cometió; no de la legítima defensa, estuviese o no justificado el reo en llegar al extremo de matar; sino de nosotros; nosotros, los que no estamos muertos; seres humanos que en el fondo deseamos obrar bien, que no deseamos hacer daño al prójimo; seres humanos con toda la complejidad de pasiones, sentimientos y creencias, sufrimos el peso de todos estos elementos en la aceptación o el rechazo de aquello en lo cual no hemos tenido realmente libertad de elección; y tratamos de hacer lo mejor que podemos, a favor o a pesar de esos elementos. He aquí, pues, a este acusado con la misma complejidad de pasiones, instintos y creencias, frente a un problema: el de la inevitable desgracia de su hija que, con la obstinada inconsciencia de la juventud y revelando una vez más esa complejidad atávica -que por su parte no tuvo culpa de heredar-, fue incapaz de velar por su propia preservación. Este hombre resolvió el problema según su capacidad y sus creencias sin pedir ayuda a nadie; y por último aceptó las consecuencias de su determinación y de sus actos.

De: Mañana

En: CiudadSeVa.com





miércoles, 24 de septiembre de 2014

“Un poeta debe proponerse que el lector no pueda liberarse de sus versos. Que no pueda olvidarlos, que le acompañen por lo menos una parte de su vida”. - Jaroslav Seyfert
















Apagad las luces



En silencio. Que no se caiga el rocío
que tiembla en la punta misma de las pestañas;
sin hacer ruido. silenciosamente. sin patetismo,
a aquella noche le digo: no fuiste de las peores.

Con las alas de la guarda
de las tinieblas, no nos envolvió tu ángel,
que con nosotros estaba, oh noche seria
después de frívolas noches, con violencia.

Y el grito que por tu alfombra se extiende
cuando de horror las manos nos estrechamos,
ese espantoso grito que puede oír cualquiera todavía,
una llamada dulce es para mí.

¡Apagad las luces! que no se caiga el rocío
que tiembla en la punta misma de las pestañas;
sin hacer ruido, silenciosamente, sin patetismos,
digo: cuál, cuál era la claridad

de aquella noche en que todo oscureció,
en que todos como sombras
en su tronco se encogieron.
Sé bien, sé muy bien que entonces hubiera sido mejor
oír el estruendo.

Versión de Clara Janés



El tímido susurro de la boca besada...


El tímido susurro de la boca besada
                      que sonríe: Por un sí,
que hace tiempo no escucho.
                      Ni tampoco me toca.
Sin embargo quisiera encontrar aún palabras
que estén amasadas
                      de miga de pan,
                      o de olor de tilos.
Pero el pan se ha puesto mohoso
                      y el perfume amargo.

Y en torno a mí se arrastran palabras de puntillas
y me ahogan,
                      cuando quiero asirlas.
Matarlas no puedo,
                      y a mí me matan.
¡Y retumban las puertas a golpes de maldiciones!
Si pudiera obligarlas a bailar para mí
se quedarían mudas.
                     Y aún cojearían.

Sin embargo sé muy bien
que el poeta está obligado siempre a decir más
que lo que esconde el rumor de las palabras.
Yeso es la poesía.
De lo contrario con la palanca del verso no podría
hacer saltar el capullo de los melosos goznes
y obligar al escalofrío
                      a que nos recorra la espalda
mientras desnuda la verdad.

Versión de Clara Janés



De: amediavoz.com


SER POETA


La vida ya hace tiempo me enseñó
que la música y la poesía
son en este mundo lo más hermoso
que puede darnos,
excepto el amor.

En una antigua crestomatía,
publicada aún en tiempos del viejo Imperio austrohúngaro,
en el año en que murió Vrchlický
busqué el tratado que hablara
de poética y de los adornos poéticos.
Luego puse una rosa en un vasito,
encendí una vela
y empecé a escribir mis primeros poemas.

Inflámate, llama de las palabras, y arde,
aunque acaso me quemes los dedos.
Una metáfora sorprendente
es más que un anillo de oro en la mano.
Pero ni siquiera la metodología de Puchmajer
me sirvió de nada.
En vano recogía las ideas
y con fuerza cerré los ojos
para poder oír el misterioso primer verso.
En la oscuridad, lugar de las palabras,
entreví una sonrisa de mujer
y en el viento cabellos ondeantes.

Era mi propio destino
tras el que corrí, tropezando a veces,
sin respirar,
toda mi vida.

Traducción de Clara Janés.


De: http://www.depoesia.com


23 de setiembre de 1901- Praga
Poeta y periodista

FRAGMENTOS DE UNA ENTREVISTA


-¿Cuál fue el origen del Seifert que hoy se conoce?

Seifert: Fue, más que nada, mi encuentro con el poeta checo S. K. Neumann lo que influyó enormemente en la evolución de mis poemas tempranos.

-¿Hay algunos otros poetas, checos o no, que usted lea con predilección?

Seifert: Leyendo la poesía checa es cuando más disfruto, sea Mácha, Vrchlicky, Holan, Nezval u otros. ¿La poesía de fuera? Sí, he leído mucho, pero no la siento de la misma forma que la nuestra. En una época me gustó mucho Apollinaire, y Verlaine, claro.

- ¿En cuanto a la prosa?

Seifert: Sí, leo de cuando en cuando, pero menos que poesía. Lo que más me ha llamado la atención últimamente es El Gato- pardo, de Tomaso de Lampedusa. íQué libro tan prodigioso! Y la versión cinematográfica de Visconti también está muy bien hecha, es uno de los pocos casos en que una película hecha a partir de una obra literaria está al nivel del original.

- En sus poemas habla con admiración de Bach, de Mozart… ¿Qué papel tiene la música en su vida?

Seifert: No puedo imaginar mi vida sin música. En un concierto la escucho con pasión, totalmente cautivado. Adoro a Mozart. Ya sé que esto no es muy original, pero es así. Y claro, quiero muchísimo a nuestros músicos. A través de Smetana, y sobre todo de su ópera La novia vendida, he aprendido a amar a mi país, a mi pueblo y a su arte. Hubo una época en que iba a ver esta ópera en secreto, porque mis compañeros no aceptaban otra música que la vanguardista y se hubieran enojado. Desde pequeño me fascinan los oratorios de Dvorak, especialmente Santa Ludmila y el Stabat Mater. Me conmueven las arias cantadas por Enrico Caruso. También escucho a los modernos: Bartok, Honegger, Hindemith, Suk y Martinu. Pero a quien adoro es a Mozart.

De: nexos.com