lunes, 1 de mayo de 2017

Otro hijo de Praga: Jaroslav Hasek

30 de abril de 1883
Periodista y escritor










“Bertolt Brecht dijo en una ocasión que si tuviera que apostar por tres libros del siglo XX destinados a formar parte de la literatura universal, uno de ellos sería sin duda Las aventuras del buen soldado Švejk de Jaroslav Hašek. Esta valoración tan extrema de un texto y un autor poco conocidos fuera del ámbito cultural centroeuropeo resulta sorprendente, pero la lectura de la obra obliga a admitir el fino olfato del gran poeta y dramaturgo alemán. 

El relato esperpéntico de las desventuras de Švejk en el ejército Austro-Húngaro enfrascado en la Gran Guerra es uno de los más brillantes exponentes de ese humor incisivo y sabio en literatura que marca la grandeza de Rabelais o Cervantes. 

El propio Švejk, que al principio simplemente nos divierte con su carácter disparatado, termina incorporándose al fin con pleno derecho a una galería universal de personajes que en su comportamiento extraño esconden una crítica certera del orden y las instituciones sociales. En el caso de Švejk, el blanco de sus críticas no podía ser otro que la corrupción extrema de un imperio que desplegaba sus últimas energías en una matanza espantosa.  

Jaroslav Hašek nació en Praga en 1883 en una familia humilde y aunque conoció oficios diversos en su juventud, como droguero, empleado de banca o vendedor de perros, la literatura y el anarquismo se convirtieron pronto en los resortes de su vida. Llamado a filas con el estallido de la guerra, es hecho prisionero por los rusos en 1915, incorporándose después a la legión checa que luchaba con la Entente por la independencia de Chequia. En 1917 se une a los bolcheviques, pero en 1920 regresa a su patria con la intención de dedicarse a la literatura y plasmar sus experiencias bélicas en un libro que reutilizaría el personaje de Švejk, creado por él en sus primeros relatos, para construir un retablo crítico e hilarante de la guerra. Es un trabajo que a su temprana muerte en 1923 dejaría inconcluso, con sólo tres volúmenes completos de los seis previstos para el libro.

Hašek nos presenta un cuadro de brutalidad, corrupción y cinismo en los mandos y estupidez en la tropa que resulta demoledor. Podemos decir que el autor se recrea con la violencia esperpéntica de su retrato, porque sabe que forzando levemente los tonos está enfocando el espíritu justo de aquella barbarie. La miseria de la guerra se expresa en diálogos absurdos de hombres idiotizados que se disponen valientemente a morir por un puñado de grandes mentiras. Encerrado en el cerco fatal, Švejk es un buen hombre que trata en cada momento de hacerlo todo lo mejor posible (dentro de su natural simpleza), pero las leyes de lo inevitable harán que todo salga siempre al revés. El recurso a sus ejemplos interminables se nos revela entonces como la desesperación del simple que busca penosamente la sabiduría. De todas formas, refugiado en sus buenas maneras, su retórica y sus recuerdos, Švejk parece haberse dotado de una inmunidad que lo lleva sonriente a través de la locura desatada.  El tono rabelaisiano que refleja toda la crudeza de la vida, los paisajes autobiográficos que dan autenticidad a la narración y un humor mordaz de carcajada que estalla a cada paso hacen de la lectura de este libro un placer irrepetible que se dilata hasta el triste e imprevisto final. Y estremece pensar que Hašek dictaba las hilarantes escenas que cierran la obra desde su lecho de muerte. Pero sin duda, fiel a su destino, gozaba en esos mismos momentos de la perfección de su retrato como el propio Švejk en su verborrea. 

Las aventuras del buen soldado Švejk, del que hay disponibles varias ediciones en castellano, es un demoledor alegato pacifista al que sin duda es necesario volver en este tiempo de espanto en que a los muñidores de guerras les conceden el premio Nobel de la paz. Su caricatura genial ofrece a cada paso generosa sabiduría: “Hay perros que están malcriados y viciados como un arzobispo”.

Fragmentos del Artículo “Las aventuras del buen soldado Švejk de Jaroslav Hašek”

En:   http://www.jesusaller.com



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