lunes, 26 de octubre de 2015

“Toda vestida de rojo: su traje de terciopelo rojo, rojo su pequeño y coquetón sombrero y rojos, muy rojos, sus rojos labios” - Dra. Aurora Curbelo Larrosa


ITINERARIO DE UNA POETISA


1886 – 24 de Octubre: nace en Montevideo Delmira Agustini, en la casa de la calle Río Branco 254 (en ese momento era una casa baja, de balcones de mármol). Se la inscribe en el Registro Civil de la 5º Sección Judicial de Montevideo y es bautizada el 8 de enero de 1887 en la catedral, por el presbítero don Santiago Haretche, son padrinos don Domingo Agustini y doña Dolores Murtfeldt de Muñiz, según costa en actas.

1898 – 15 de Abril: escribe sus primeros versos dedicados a su profesora. La vocación ya había despertado en ella.

1902 – Delmira estudia el francés con Mlle. Madeleine Casey (de enero a abril), y prosigue sus estudios con el profesor Willems, francés, hasta el año 1905.
En la revista Rojo y Blanco y a pedido de su director, Samuel Blixen, publica su primera composición poética. Se titula “Poesía”. Corresponde al nº 93 de la revista, de fecha 27 de setiembre. Publica también otro poema: “La violeta”, en el mismo mes de setiembre, en La Petite Reveue, que se edita en Montevideo.

1903 – 7 de abril: Se publica un juicio laudatorio sobre Delmira en La Petite Reveue hebdomadario que aparece en París, con similar en Montevideo. Se titula: “Une poete precoce”. Trae poemas traducidos al francés y transcribe el juicio publicado en la Alborada. Lo firma C.X.

1905 – Sarah Bernhardt, la actriz más célebre de aquel tiempo, inaugura el teatro Urquiza, representando el drama de Victoriano Sardou “La Sorciere”. Delmira, de 19 años, apasionada admiradora de la actriz, asiste a la inauguración.

1906 – Delmira se compromete con Amancio D. Sollers, periodista, nativo de Minas. La relación dura solo un año.
La familia Agustini se traslada temporalmente a Sayago, habitando la casa quinta de su propiedad situada en la Avenida Garzón 944 y llamada “Villa María”, en honor de la madre de Delmira. La poetisa viaja dos o tres veces a la ciudad, en ferrocarril a tomar sus lecciones de música, francés y pintura, en compañía de su joven amigo André Giot de Badet, intelectual, homosexual y millonario. Habitaba en la vecina localidad de Colón y era amigo de la familia.

1907 – Delmira toma parte en una representación teatral a beneficio de los damnificados por el terremoto de Valparaíso. Desempeña el papel femenino principal de la pieza Luthier de Crémone de Francois Copée, que Samuel Blixen ha traducido con el título de “El violín mágico”. La representación tuvo lugar en el teatro Urquiza.
Aparece “El libro Blanco”, primer libro de Delmira, con un subtítulo “Frágil”. Es editado por Orsini M. Bertani, con prólogo del escritor uruguayo Manuel Medina Betancort y carátula del pintor italiano Alphenore Goby, residente en Montevideo.
El libro obtiene gran éxito de crítica, mereciendo la admiración de Vaz Ferreira.

De: www.internet.com.uy















¡POESÍA!

¡Poesía inmortal, cantarte anhelo!
¡Mas mil esfuerzos he de hacer en vano!
¿Acaso puede al esplendente cielo
Subir altivo el infeliz gusano?

Tú eres la sirena misteriosa
Que atrae con su voz al navegante,
¡Eres la estrella blanca y luminosa!
¡El torrente espumoso y palpitante!

Eres la brisa perfumada y suave
Que juguetea en el vergel florido,
¡Eres la inquieta y trinadora ave
Que en el verde naranjo cuelga el nido!

Eres la onda de imperial grandeza
Que altiva rueda vomitando espuma,
¡Eres el cisne de sin par belleza
que surca el lodo sin manchar su pluma!

Eres la flor que al despuntar la aurora
Entreabre el cáliz de perfume lleno,
¡Una perla blanquísima que mora
Del mar del alma en el profundo seno!

¿Y yo quién soy, que en mi delirio anhelo
Alzar mi voz para ensalzar tus galas?
¡Un gusano que anhela ir hasta el cielo!
¡Que pretende volar sin tener alas!



¡ARTISTAS!
Para M. E. Vaz Ferreira

Cuando el nimbo de la gloria resplandece en vuestras frentes,
Veis que en pos de vuestros pasos van dos sombras que inclementes
Sin desmayos ni fatigas os persiguen con afán;
Son la envidia y la calumnia, dos hermanas maldecidas,
Siempre juntas van y vienen por la fiebre consumidas,
Impotentes y orgullosas -son dos sierpes venenosas
Cuya mísera ponzoña sólo a ellas causa mal.

Alevosas y siniestras cuando tratan de atacaros;
Temerosas de la lumbre, siempre buscan el misterio.
Mas, burlaos de sus iras: ¡nada pueden! y el artista
Tiene un arma irresistible para ellas: ¡el desprecio!


De: www.los-poetas.com/d/



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