domingo, 25 de mayo de 2014

“Hasta la guerra, nunca había comprendido la tremenda influencia que podía ejercer la poesía en la gente que lucha por un ideal. Prácticamente no había periódico clandestino que no publicase versos de nuestros poetas, entre ellos... Maria Konopnicka”- Jan Karski

María Konopnicka
23 de mayo de 1842- Polonia
Poeta, narradora, ensayista, crítica literaria, traductora, periodista y activista.

HAY EN MI PECHO


Hay en mi pecho una tumba silenciosa
que no adorna ninguna flor
y en cuyo mortal refugio
no yace ningún cadáver.

Sobre ella no suena el metal de las campanas,
ni le pesan grandes masas de tierra.
En esta tumba silenciosa
no hay ni losa ni cruz.

En ella cayó el rayo
que doraba mi vida.
Lo único que hay en ella es mi sueño silencioso
y el latido confiado de mi corazón.


De: http://milyunpoetas.blogspot.com



Los enanos y María la huerfanita


Ese año el invierno fue muy duro y largo... Los enanos, como cada año, lo pasaban en “la Cueva de Cristal”; por supuesto no iban a la helada nieve. Allí más y más ansiosamente esperaban la llegada de la primavera.
Błystek*, que era el rey de los enanos, era el más impaciente. De vez en cuando les ordenaba buscar signos de la primavera, pero aún no había lugar para verla. Hacía tanto frío que el rey se congelaba a su trono…
Finalmente, la primavera comenzó a acercarse; los hielos se derretían y los enanos empezaron a estornudar.
El rey envió un cronista educado, Koszałka – Opałka, para revisar lo que pasaba sobre la tierra. El enano se marchó inmediatamente llevando un gran libro, un tintero y una pluma. Llegó a una aldea, donde un zorro estaba robando las gallinas de los granjeros.

Allí había un desorden total, todo el mundo pensaba, ¿qué se puede hacer con el zorro? Opałek entendía muy poco de esto. Pero era inteligente y un cronista escrupuloso y debía anotar el evento en el libro.
Él escribió que los “Tatarzy” ([Tártaros] “grupo de personas turcas de Europa Central y Oriental y Asia Central. Eso hace al aspecto histórico”) atacaron el pueblo; ya que las personas siempre le echaban la culpa de los disturbios en los pueblos a ellos.
Koszałek fue saludado calurosamente por los pastores. Lo invitaron a sentarse junto a ellos al fuego y le ofrecieron patatas. El cronista adoraba a los niños y con mucho gusto les contó muchas historias interesantes a los pastores y a ellos…

Decía que en el pasado a los enanos les iba mejor... Los enanos vivían con la gente, los cuales los llamaron GNOMOS, les ayudaban en la granja y el hogar, y  tenían amistad con ellos.
Después del bautismo de Polonia, en tiempos de Mieszko I (primer rey de Polonia), ángeles ocuparon el lugar de los Enanos y estos empezaron a bajar de peso, ponerse negros y perder fuerza. Escaparon de la gente, por temor a las campanas ruidosas de la iglesia. Después se escondieron de la gente y vivieron en lugares apartados.

Por la tarde Koszałek se despidió de los niños y se marchó al bosque. Estaba muy oscuro y el enano cayó en una madriguera donde vivía el zorro Sadełko(un nombre que significa grasita). La pluma del cronista le resultó muy interesante al zorro.
Cuando se enteró de que la pluma era de ganso, de los gansos que eran pastoreados por María la huérfana, inmediatamente comenzó a planificar el ataque a las aves.
Además, Opałek aún no había visto ninguna señal de la primavera, aunque muchas de ellas estaban a su alrededor. Es más, dedujo que no habría primavera en ese año.

Mientras tanto en la Cueva de Cristal había mucha hambre, porque la comida se había acabado. Allí Recordaban la aventura de Podziomek*…
Hubo una mujer que descuidaba a su precioso hijo. Los gnomos decidieron que lo remplazarían por Podziomek; un enano mucho más feo y que siempre tenía hambre. La mujer lo golpeó y le gritó tan fuerte que los enanos decidieron devolver a Janek(pues tal era el nombre del niño) a su madre, y Podziomek regresó con ellos.

Ahora Podziomek, hambriento, se había marchado desde la Cueva a la tierra, para buscar los signos de la primavera. Un ave le dejó viajar sobre su espalda… Aterrizaron sobre el techo de una casa, donde vivía la madre de Janek. El ama de casa vio al enano y él huyó al bosque. Allí, en un claro en el bosque se encontró con un gitano que tenía un mono.
El gitano, que ya había encarcelado a Koszalka – Opalka encarceló también a Podziomek. Los guardó encadenados  y trató de que aprendieran trucos de circo.

Muy pronto los enanos presentaban en la feria los trucos que habían aprendido. Y mientras lo hacían, los gitanos robaban a los espectadores. Podziomek advirtió a las personas sobre lo que pasaba y ellos exiliaron a la deshonesta banda de la ciudad. Los gnomos se refugiaron en el bosque… La primavera por fin había llegado.


El gitano atrapó una vez más en sus manos a los enanos, pero los gnomos con un hechizo hicieron que el hombre les devolviera a las Cuevas de Cristal. Allí el Rey ‘’Blystek’’ decidió que él y el tribunal marcharían inmediatamente a la tierra. Por la noche todos se enguaracaron** en el coche de Skrobek (un campesino pobre).

Podziomek y Koszałek-Opalek bajaron a la región de Głodowa Wólka, y el resto de los enanos se sentaron entre las ramas de los árboles cerca de la cabaña de Skrobek. Ellos querían ayudar de alguna manera al campesino pobre, que vivía solo con sus dos hijos; ya que todos pasaban hambre y no podían cuidar de la granja.

Nunca le había faltado nada a María en toda su vida, hasta que su madre murió. A continuación, tuvo que irse de su casa y vivir en Głodowa Wólka, donde comenzó a pastorear los Gansos de una mujer. El perro Gasio le ayudaba. El zorro Sadeło le tenía mucho miedo a este perro pero le gustaban mucho sus gansos. Por casualidad y equivocación, Koszałek - Opałek ayudó al zorro a robar los gansos.
Podziomek llevó a María a la reina ´´Tarta”, para ayudarla a recuperar su manada.
La reina vivía sobre una montaña muy alta, gracias a ella María pudo recuperar sus gansos. Su anfitriona, sin embargo, había encontrado una nueva ayudanta y exilió a María.

Luego de esto Skrobek cuidó a la Huérfana y ella  a cambio de esto cuidaba de sus hijos y el hogar.
Gracias a los hechizos del rey, Skrobek llegó a ser muy trabajador y preparar muy bien el campo para la siembra. Los enanos recogían las siembras de granos en todo el pueblo. También atraparon al ratón Wiechetek, que había robado el trigo. Cuando comprendieron que lo llevaba para sus hijos hambrientos, el rey Bystek se lo perdonó. Además, ordenó a los enanos cuidar de los niños de Wiechetek.

Skrobek amaba María como si fuera su propia hija. El otoño pasó... Skrobek ya había sembrado su campo. Los Enanos en la Gruta de Cristal empezaban a prepararse para el invierno. Podían volver a casa alegres y orgullosos por todas las muchas cosas buenas que habían logrado ese año: encontrar una casa para María y haber cambiado la conducta de Skrobek.
Sobre la tierra sólo estaba Koszałek - Opałek. Al principio vivió con el zorro en su madriguera. Finalmente, entendió que Sadełko era un asesino de aves y un ladrón.

En el verano Opałek buscaba a sus hermanos, desgraciadamente sin lograrlo. Pero él contaba a los niños alrededor de unas historias muy interesantes: del rey Bystek, de la huérfana María y sus gansas, de los tesoros, de los hechizos, de la brujería y lo que los enanos habían hecho. Así dejó de escribir sus crónicas.

Nota de traductora: Los nombres marcados* son nombres de fantasía.


De: www.detonadordecuentos.com.ar




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