lunes, 12 de mayo de 2014

El único lobo depredador es el ser humano


Porque el lobo común, ése que carga la leyenda de feroz asesino, sólo ataca para saciar el hambre, y su astucia se despliega entonces en el minucioso reconocimiento de los ejemplares enfermos, viejos o débiles.

Así lo constató Farley Mowat, eminente naturalista y activista ecológico canadiense, a partir de su convivencia con una manada durante dos años, experiencia para la que fue contratado por el gobierno.

Mowat falleció a la edad de 92 años hace pocos días. Los defensores de los animales amenazados por la incesante avaricia del capitalismo entronizado en el planeta lo extrañaremos; los que seguimos creyendo en la literatura como herramienta para la concientización, también: Farley fue un prolífico escritor de ensayos y novelas, como “Never cry wolf”, convertida en película de gran difusión.

El aire del Atlántico está envuelto en gemidos. No lo lloran las sirenas ya incapturables; son las focas las que sollozan la pérdida del entrañable amigo porque, por si no se sabe, los animales también son capaces de sentir afecto. Palabra de Ciencia.





Farley Mowat
mayo 12 de 1921- mayo 6 de 2014, Canadá
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