domingo, 5 de mayo de 2013

La tecnología también cocina delicias


Que la capacidad artística del ser humano constituye una postulación inherente a su condición ya es un tópico innegable.

Desde ciclos remotos dibujamos, pintamos, esculpimos, verbalizamos, escribimos y representamos historias, con múltiples finalidades pero en definitiva para imprimir una huella de nuestro tránsito por este mundo. ¿Alguna vez nos hemos puesto a pensar en cuánto tiempo nos insume hollar el suelo o rozar una copa o apretar una tecla? Instantes. Instantes también son los de la perseguida “felicidad”. Tal vez, sólo por dejar huellas de esos instantes, creamos, desde épocas arcaicas.

Durante el siglo XX y el actual, el cine y la tecnología audiovisual, han renovado esos instantes de placer.
En la última entrega de los Oscar, un corto fue premiado. Se trata de “Los libros voladores del Señor Morris Lessmore”, una producción de William Joyce y Brandon Oldenburg; encontrarán información profusa en diversos sitios de la web.

Les invitamos a verlo en Youtube. Les sugerimos guardarlo en la cajita de las joyas porque, además de la prolijidad técnica de la que hace gala, es una reivindicación de ese humano oficio de imaginar, plataforma del Arte y de la Ciencia.

















Instantes... No lo olviden... Disfruten...

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