Morada del Ctro. de Fción. Humanística PERRAS NEGRAS (Uruguay: "País de los Pájaros Pintados")
miércoles, 21 de febrero de 2018
viernes, 16 de febrero de 2018
martes, 13 de febrero de 2018
“Poesía que sólo te entregas a quien con ojos de llanto se busca”- Antonia Pozzi
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| 13 de febrero de 1912- Italia |
No tener un Dios
no tener una tumba
no tener nada firme
sólo cosas vivas que huyen—
ser sin pasado
ser sin futuro
y cegarse en la nada—
—ayuda—
por la miseria
que no tiene fin—
SOLEDAD
Aunque el olor de las hojas nuevas te despierta
a un deseo humano de sol
y el ocaso aún no transfigurado en noche
te empuja
por caminos de tierra
–remotos
los umbrales difuminados del cielo–
inútilmente buscas quien pueda
en esta hora llegar a través de tu deseo
junto a tu corazón–
cierto es que nadie
llega a tu corazón
inaccesible–
ese es el único hecho–
condenado a los gritos
de sus propias
golondrinas.
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| No sólo las hermanó la aspereza de un afecto tan austero que se pareció demasiado al desamor. |
domingo, 11 de febrero de 2018
"Mi alma debe de estar detrás de ti; / estoy matando mi carne sin ella." - Silvia Plath
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| Escribir fue su modo de resistir. Pero la resistencia no es un acto infinito. Ya lo había pronosticado Kafka: en los Estados Modernos no hay un afuera ni un adentro para aferrarnos. 11-2- 1963 |
Filo
La mujer ha alcanzado la perfección.
Su cuerpo
muerto tiene la sonrisa de la consumación,
lo ilusorio de la fatalidad griega
fluye por los pliegues de su toga.
Sus pies
desnudos parecen decir:
Hemos llegado tan lejos, se acabó.
Cada niño muerto enroscado, serpiente blanca,
en su pequeño
cántaro de leche, ahora vacío.
Ella los ha vuelto
a atraer hacia su cuerpo como pétalos
de una rosa que se encoge cuando el jardín
se petrifica y las fragancias sangran
en las gargantas dulces, profundas de la flor nocturna.
La luna no tiene por qué estar triste
mientras observa desde su cofia ósea.
Está habituada a este tipo de cosas.
Sus lutos crujen y se arrastran.
Versión de María Negroni
En: http://www.poesia.us
miércoles, 7 de febrero de 2018
Reconocidos escritores continúan sosteniendo que acercarse a la Poesía proyectó múltiples beneficios en su escritura. ¿Por qué no lo compruebas?
"Peor los narradores que no
leen poesía. / Analfabetos"- Jorge Fondebrider
En:
https://www.lanacion.com.ar/1878599-poesia-y-narrativa-dos-generos-en-contacto
domingo, 4 de febrero de 2018
miércoles, 31 de enero de 2018
“¿Cómo podría Hiroshima desparecer de nuestros corazones?”- Kenzaburo Oé.
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| 31 de enero de 1935- Japón En una vida signada por la decisión de entender el dolor, entenderlo como semilla inherente a la condición humana, esta sonrisa es el preciso emblema de la dignidad. |
“Yo tenía diez años cuando los
estadounidenses lanzaron la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki, y vivía
en otra isla, Shikoku, al sudoeste de Japón. Los bosques ancestrales de mi isla
y aquel hongo luminoso, que representaba el progreso científico, son el punto
de partida de mi literatura y la explicación de la ambigüedad que los críticos
detectan en ella, que es la propia ambigüedad de mi país, la que existe entre
la belleza que hemos conocido, el Japón más hermoso, y la fealdad de esta
civilización europea (occidental más ampliamente) a la que nos apuntamos hace
ya más de un siglo. Al optar perdimos nuestra civilización, la de los bosques,
donde se encontraba toda la abundancia que disfrutaban los seres humanos. Eso
nos causa una especie de disfunción que es la base de nuestra ambigüedad”.
El nacimiento de su hijo Hikari , que debió ser sometido a una intervención quirúrgica de extremo riesgo (y de la cual resultaron secuelas permanentes), lo empujó a viajar a Hiroshima. “Fue el viaje más extenuante y depresivo de mi
vida. Pero, al cabo de una semana de estar allí, encontré la llave para salir
del profundo pozo neurótico y decadente en el que había caído: la profunda
humanidad de sus gentes. Quedé impresionado por su coraje, su manera de vivir y
de pensar. Aunque parezca raro, fui yo el que salí de allí animado por ellos, y
no al revés. Vinculé mi dolor personal al de aquellos hombres y mujeres, decidí
resistir y luchar como ellos. Me sentí impelido a examinar mi completa
condición humana, reexaminé mis ideas y asumí un sentido moral de la
existencia. Desde aquel día, miro el mundo con los ojos de las gentes de
Hiroshima".
“Desde niño tengo interés en cómo nuestro
limitado cuerpo encaja el sufrimiento. De pequeño, yo iba a pescar. Y me fijaba
en el pez con el anzuelo clavado, que se movía mucho. Sufre horrores, pero en
silencio: no grita. El niño que yo era pensaba: ¡cuánto dolor inexpresado! Ese
fue el primer estímulo que me llevó a ser escritor, porque pensé que los niños
tampoco podíamos hacernos entender bien. Me hice escritor para reflejar el
dolor de un pez. Y hoy me siento, sobre todo, un profesional de la expresión
del dolor humano, al que persigo mostrar con la mayor precisión posible”.
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