sábado, 18 de mayo de 2013

18 de mayo de 1811

















AL VENCEDOR DE LAS PIEDRAS


Faltan cuerdas a mi guitarra,
Entre la bordona y la prima,
Para elogiar en esta guerra
Al gran blandengue de mi estima.

Abrazaste la causa del pueblo
Antes que se oyera el grito de Mayo.
Dejaste de la Colonia el suelo
Para ofrecerte sin desmayo.

Fue en Mercedes donde proclamaste
La lucha contra los realistas:
En presencia del pueblo juraste
Morir o vencer en la liza.

Sonó la hora del Colla y San José,
Donde vencimos los patriotas.
Que en paz descanse el héroe que se fue:
Manuel, a quien saludan las gaviotas.

Jamás podré olvidar la jornada
Del dieciocho de Mayo del año once.
¡Fue ese el día de la patriada
Que será recordada en el bronce!

Hacia Montevideo marchabas
Cuando, de la ciudad amurallada,
Salió con intenciones manchadas,
Un batallón de gente pertrechada.

El capitán José Posadas,
Con más de cien docenas de soldados,
Avanzó preparando emboscadas,
Como si cargara los dados.

¡Pero la jugada le salió mal
Al envalentonado realista!
¡Para los patriotas no hay corral
Cuando su Jefe tiene buena vista!

Los encuentros fueron sangrientos.
Con ardor nos trenzamos los patriotas
A los enemigos avarientos:
¡Quedaron sin caballos y sin botas!

En la lomada de Las Piedras
Izaron la bandera blanca...
¡Para los vencidos pediste piedad,
Y obedecimos tu orden santa!

Memorias en verso de Don Joaquín Lenzina “Ansina” (1760-1860)*

(*) Ansina me llaman y Ansina yo soy... (Varios autores)
ROSEBUD EDICIONES-1996-Montevideo











" El negro Ansina no es un cebador de mate, es un hombre de religión, que está siempre cerca de Artigas, porque en su estrategia tiene un guaraní cristiano, que es Andresito, para todo el tema de las Misiones, un charrúa, que es el caciquillo Manuel, para los charrúas y a Ansina para los nexos con las grandes redes africanas.”

Fragmento de la Charla del historiador Gonzalo Abella en la Biblioteca de Rincón del Pino
De: Periódico La Semana -Libertad, San José


   "Un estudio serio sobre Artigas no puede separarse de la investigación del papel que jugó Joaquín Lencina (Ansina), el destacado combatiente y sabio afrooriental que lo acompañó desde 1795 a 1850.
     Como esclavo, Ansina se vinculó en Brasil al pensamiento emancipador afroamericano, llegando a ser un prestigioso ideólogo de esa corriente continental. Si Artigas no fuera un radical antiesclavista, y un hábil conspirador, su conducta en relación a Ansina no podría justificarse. Recuérdese: 1) lo compra advertido que es un esclavo peligroso, con antecedentes de fugas y líder de levantamientos (muy mal negocio); 2) le da la libertad de inmediato, el mismo día (peor aún); 3) lo recomienda para el Batallón de Pardos Libertos del Cabildo de Montevideo (como quien dice, lo dona al gobierno colonial); 4) Ansina está al mando de su batallón cuando los esclavos de Montevideo se levantan en 1803 y se fugan por el Portón de San Pedro, hacia las tolderías charrúas, sin que el batallón de pardos tenga tiempo de reprimirlos (¿Ansina era muy lento?); 5) Ansina acompaña a Artigas en todas sus campañas y en todos los años de exilio (¿no es algo excéntrico para un hombre como Artigas, que duerme en el suelo, legisla desde una cabeza de vaca, y que se desprende de la espada de Mayo para recuperar la lanza indígena, tener un africano liberto para que le cebe el mate?)".

De: Artigas, el resplandor desconocido-  Gonzalo Abella





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