Morada del Ctro. de Fción. Humanística PERRAS NEGRAS (Uruguay: "País de los Pájaros Pintados")
viernes, 28 de octubre de 2016
"¿Acaso ustedes conocen lo que es ser mujer?” - Sylvia Plath
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27 de octubre de 1932- Boston, Estados Unidos |
"Mis poemas pues dicen lo que soy,
lo que siento, lo que pienso. Soy una mujer inquieta por saber quién soy; una
mujer que deja algo de su identidad en los versos tristes, solitarios,
amorosos, angustiantes, soñadores que todos ustedes han leído y uno que otro
han aprendido. Sé que no es fácil leerme, por mi forma de escritura, por mis
referencias, por mi simbolismo, por mi lenguaje. Es extraño, lo sé. Pero así
sentía las cosas, así llegaban a mí en esas horas en las que mis poemas salían,
hoy pienso, tan sencillos".
De: http://prosasliterarias.blogspot.com.uy
Amabilidad
Amabilidad se desliza en torno a mi casa.
¡Señora amabilidad, es tan afable!
Las piedras rojas y azules de sus anillos
Dejan cenizas en la ventana,
Los espejos están llenos de sonrisas.
¿Lo qué es más real que un chillido de un niño?
Uno de un conejo puede que sea más salvaje
Pero no tiene alma.
El azúcar puede curar todo, según Amabilidad.
El azúcar es un fluido necesario,
Sus cristales son un bálsamo.
¡Oh amabilidad, amabilidad
Juntando delicadamente las piezas!
Mis sedas japonesas, mis apenadas mariposas,
Puede que sean clavadas por momentos, aletargadas.
Y aquí estás tú, con una taza de té
Cubierta de vaho.
El chorro de sangre es poesía,
No hay cómo detenerlo.
Tú me entregas dos niños y dos rosas
Antes del ‘despertar feminista’
de los Estados Unidos y, por lo tanto, de las voces poéticas femeninas alrededor
de este tema, Plath escribió sobre las mujeres, su cuerpo, sus roles en la
sociedad y las expectativas impuestas por la cultura versus el desarrollo del
individuo, en poemas como Spinster y The Applicant. Un tema poco tratado antes
de Plath por otras poetas es la sexualidad femenina, a veces agresiva, a veces
víctima o pasiva. Plath exploró tempranamente las relaciones y la búsqueda de
la identidad particulares a las mujeres, en una diversidad de roles que
generaban confusión entre la supuesta libertad y las restricciones sociales de
su época.
Sylvia Plath siempre se consideró
a sí misma como un ser político y creía que era obligación de los artistas
involucrarse y denunciar los sucesos políticos que marcaran su tiempo. Ella no
se pudo considerar simplemente como una poeta intensamente personal, sino
también como un ser consciente de la conectividad histórica entre el sujeto y
su entorno. Su obra es una denuncia de los constructos sociales y explora las
intersecciones ideológicas detrás del arte y la sociedad, en especial sus
contradicciones. Las experiencias culturales de las mujeres durante la
posguerra son un tema fundamental en su poesía; en especial la crítica que hace
a la construcción de modelos y argumentos en cuanto a los roles de género.
Carmen Lucía Jijón
De: Reflexiones psicoanalíticas
sobre la vida, poesía y muerte de Sylvia Plath
En: http://uni.ups.edu.ec
miércoles, 26 de octubre de 2016
"El teatro trata de hacer presente lo ausente"- Peter Brook
La obra "El día después" ha sido representada en algunas ocasiones, como la semana pasada en el Aulario de Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República.
Integran el equipo actoral varias personas privadas de libertad del Centro de Rehabilitación de Punta de Rieles. Fue escrita por Adrián Baraldo, internado también en ese Establecimiento.
De la Revista Fermentario (http://www.fermentario.fhuce.edu.uy), que invitamos a leer -para informarnos y ampliar nuestra capacidad de opinión- extrajimos el siguiente testimonio:
“Mi nombre es Adrian Baraldo, estuve mucho tiempo con
pensamientos negativos sobre la sociedad y la vida misma. No creía en nada, el
tiempo me demostró lo contrario. La educación formal e informal me mostró
muchos caminos para poder transitar y encarar la vida de una mejor manera.”
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Hay muchas maneras de morir. Lo difícil es hallar una manera de vivir, hallar un sentido para enamorarte de la vida, aunque sepas que es y será absolutamente imperfecta. |
“¿Tú sabes lo que es el dolor fantasma? (...) Dicen que es el peor de los dolores. Un dolor que llega a ser insoportable. La memoria del dolor.”- Manuel Rivas
«¿Qué hay, Gorrión? Espero que este año podamos ver por fin la lengua de las mariposas».
El maestro aguardaba desde hacía
tiempo que le enviaran un microscopio a los de la instrucción pública. Tanto
nos hablaba de cómo se agrandaban las cosas menudas e invisibles por aquel
aparato que los niños llegábamos a verlas de verdad, como si sus palabras
entusiastas tuvieran un efecto de poderosas lentes. «La lengua de la mariposa
es una trompa enroscada como un resorte de reloj. Si hay una flor que la atrae,
la desenrolla y la mete en el cáliz para chupar. Cuando lleváis el dedo
humedecido a un tarro de azúcar ¿a que sienten ya el dulce en la boca como si
la yema fuera la punta de la lengua? Pues así es la lengua de la mariposa». Y
entonces todos teníamos envidia de las mariposas. Qué maravilla. Ir por el
mundo volando, con esos trajes de fiesta, y parar en flores como tabernas con
barriles llenos de jarabe. Yo quería mucho a aquel maestro. Al principio, mis
padres no podían creerlo. Quiero decir que no podían entender como yo quería a
mi maestro. Cuando era un «picarito», la escuela era una amenaza terrible. Una
palabra que cimbraba en el aire como una vara de mimbre. «¡Ya verás cuando
vayas a la escuela!»
Dos de mis tíos, como muchos
otros mozos, emigraron a América por no ir de quintos a la guerra de Marruecos.
Pues bien, yo también soñaba con ir a América sólo por no ir a la escuela. De
hecho, había historias de niños que huían al monte para evitar aquel suplicio.
Aparecían a los dos o tres días, ateridos y sin habla, como desertores de la
batalla del Barranco del Lobo. Yo iba para seis años y me llamaban todos
Gorrión. Otros niños de mi edad ya trabajaban. Pero mi padre era sastre y no
tenía tierras ni ganado. Prefería verme lejos y no enredando en el pequeño
taller de costura. Así pasaba gran parte del día correteando por la Alameda, y
fue Cordeiro, el recolector de basura y hojas secas, el que me puso el apodo.
«Pareces un gorrión». Creo que nunca corrí tanto como aquel verano anterior al
ingreso en la escuela. Corría como un loco y a veces sobrepasaba el límite de
la Alameda y seguía lejos, con la mirada puesta en la cima del monte Sinaí, con
la ilusión de que algún día me saldrían alas y podría llegar a Buenos Aires.
Pero jamás sobrepasé aquella montaña mágica. «¡Ya verás cuando vayas a la
escuela!» Mi padre contaba como un tormento, como si le arrancara las amígdalas
con la mano, la manera en que el maestro les arrancaba la jeada del habla para
que no dijeran ajua ni jato ni jracias. «Todas las mañanas teníamos que decir
la frase 'Los pájaros de Guadalajara tienen la garganta llena de trigo'.
¡Muchos palos llevábamos por culpa de Juadalagara!» Si de verdad quería meterme
miedo, lo consiguió. La noche de la víspera no dormí. Encogido en la cama,
escuchaba el reloj de la pared en la sala con la angustia de un condenado. El
día llegó con una claridad de mandil de carnicero. No mentiría si les dijera a
mis padres que estaba enfermo. El miedo, como un ratón, me roía por dentro.
De: La lengua de las Mariposas
En: laussy.org/images
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[El libro] “Es un lugar donde no existe el poder jerárquico
convencional,
porque en el ADN del libro está esa condición
de ser un espacio
de libertad, donde no se domina”.
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miércoles, 19 de octubre de 2016
La Fe invita
Hoy necesito hablar sobre la Fe,
la Fe en y de otros seres con quienes ya no recorro caminos apartados,
escarpados, muy rigurosos ahora para mis pasos cansinos, enfermos,
completamente conscientes de sus limitaciones.
Diez años anduve subiendo y bajando
por empinadas cuestas, y esa gimnasia -elegida o predestinada- no sólo me abrió
un espectro inimaginable de la condición humana, sino que fue un espejo
irreemplazable de mis propios parajes interiores – los más oscuros y los más
diáfanos-.
Sabemos que la Fe es un concepto
originalmente circunscripto al ámbito religioso e implica una relación
particular entre el devoto y la divinidad; peculiar, sí, porque sin pruebas
objetivas, palpables, racionales, el creyente la mantiene.
La Docencia, aunque tan
desacreditada actualmente, es hija primogénita de esa Fe y plasma su
ascendencia en cada acto. Ningún docente puede avizorar el desarrollo exacto de
los genes que implanta en el territorio de su obrar, aunque como su fe es una
esperanza activa, siembra y siembra. Quizá la semilla caiga en terreno infértil,
pero quién sabe si un viento imprevisto pueda desplazar algunos fecundos granos
terrosos a la tierra rotulada de antemano como estéril. Su mano no lo sabe, así
que siembra y siembra.
Por esa oportunidad me siento muy
agradecida a la Vida y quizás sea éste un momento propicio para expresar mi
sentimiento, porque voy a hablar sobre la Fe en seres socialmente aborrecidos,
como son las personas privadas de libertad.
No es el momento ideal para un
testimonio de esta naturaleza porque nuestra sociedad está sacudida por diarios
y sucesivos actos de violencia delictiva. Pero, qué valor tendría un aporte
testimonial si no irrumpiera en medio de un estado de conmoción.
Anteayer, recibí por celular una
de las más emocionantes invitaciones de los últimos tiempos. Era en nombre de
Roy Vitalis, ex alumno de Cárcel Central durante parte de los diez años en que me
desempeñé como docente de Establecimientos Penitenciarios del Programa de Educación
en Contextos de Encierro de Educación Secundaria.
Se me convocaba a una
representación teatral y posterior debate, para el 20 de octubre a las 15.00 horas,
en el Aulario El Faro de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la
República. Roy es hoy estudiante universitario de dicha Facultad, a pesar de su
situación privada de libertad en Punta de Rieles. La persona mediadora, una
colega, puntualizó textualmente: “A pesar de que se siente muy apoyado en el
presente por muchas personas, Roy desea agradecer especialmente a los y las docentes
que tuvieron fe en él cuando nada aseguraba una transformación en su vida. Y tú
sos una de esas docentes, Ana”.
La emoción fue profunda; la
reflexión se enredará a otras en la densa vegetación interior que gesta la
profesión docente, se ejerza donde se ejerza. Recuerdo perfectamente al joven
que conocí en el curso de 3er. Año de Literatura y al que vivió pausadamente una
sólida evolución hasta llegar a 6º.; recuerdo al Roy que después de terminar su
Bachillerato me pedía material de lectura, lo comentaba, lo cultivaba; y al que me pidió opinión acerca de su proyecto-borrador
sobre la organización carcelaria ideal, tan impactante, y de verdad análogo a
las innovaciones que en ese campo estamos observando hoy en día en Punta de
Rieles u otros Establecimientos. Recuerdo al Roy que, tras su celeste sonrisa,
desesperaba por la autorización para inscribirse en la Facultad de Ingeniería,
autorización que por burocracia o pensamiento estereotipado demoró pero no
desmoronó su voluntad de ser ese otro que latía en su Fe. Ese es el mayor
triunfo, querido Roy: tejer, día a día, la Fe en Ti mismo.
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De: http://www.universidad.edu.uy |
Cuando leer se convierte en respirar
Un día descubrió que la lectura le hacía bien. «Empezar a leer, empezar a querer entender. Leer se convierte como en respirar. Los libros me tiraron la cuerda para vivir. De repente estabas mal, tirado en el último pozo y vos decís “Bueno: tengo un libro” y el libro me hacía viajar en
el tiempo o el espacio y te ibas lejos. Me ayudan hasta hoy». Una cárcel no es
una biblioteca -«me costaba mucho leer por el ruido de la música, los gritos,
la televisión»-, de modo que «tuve que buscar mis tiempos».
También quiso estudiar y se inscribió en un programa del
Instituto Nacional de Rehabilitación que a partir de 2008 le permitió completar
el segundo ciclo de secundaria. «Iba a todas las materias, tuve buena relación
con los profesores y a todos pedí recomendaciones de lecturas. Los propios
textos curriculares ya me resultaron impresionantes, y empezás a cambiar
conceptos que estaban equivocados. Te vas metiendo más y más y después ya no
podés parar: lo nuevo que quiero leer tiene que ser más interesante que lo que
ya leí».
Durante su estadía en Cárcel Central se integró a la
comisión de biblioteca. «Armamos una biblioteca con 400 libros y enseñamos a
leer a mucha gente. No es que la gente no supiera leer, sabía, pero no tenía
gusto por la lectura. A los más jóvenes los enganchaba con revistas de Paturuzú
y Condorito, teníamos un estante lleno, y después les ofrecía algo más
trabajado».
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En el Aulario de Facultad de Ingeniería: Jueves 20 de octubre, 15 hs: se pone en escena la obra "El día después" y se realiza una mesa debate con participación de Roy Vitalis. ¡Tod@s invitad@s! |
sábado, 15 de octubre de 2016
“Mi marido dice que creo que en el Uruguay no había machismo porque en mi casa no lo había”- Ida Vitale
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Muy difícil ha sido para ti "desalmarte", querida Ida Vitale, y "ser con muy buenos modos de piedra,
quedar sola, gritando como un árbol..."
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Exilios
...tras tanto
acá y allá yendo y viniendo.
Francisco de Aldana
Están aquí y allá: de paso,
en ningún lado.
Cada horizonte: donde un ascua atrae.
Podrían ir hacia cualquier fisura.
No hay brújula ni voces.
Cruzan desiertos que el bravo sol
o que la helada queman
y campos infinitos sin el límite
que los Vuelve reales,
que los haría de solidez y pasto.
La mirada se acuesta como un perro,
sin siquiera el recurso de mover una cola.
La mirada se acuesta o retrocede,
se pulveriza por el aire
si nadie la devuelve.
No regresa a la sangre ni alcanza
a quien debiera.
Se disuelve, tan solo.
De "De procura de lo imposible" 1998
Cirugía de invierno
Lo dicho queda, cala,
corroe la leve pulpa que otro construye a solas,
como en la fronda que el otoño ataca.
Porque el otoño seca las hojas
de manera bellísima:
deja en el aire las puras nervaduras,
ésas casi invisibles
en las que reparábamos apenas
y evapora esa verde sustancia que era,
para nosotros, hoja.
Así de pronto terminan los verdores.
Hay que arrastrar cadáveres amados
y consentir el lujo
de la infinita dilación indecisa
y el filo que mutila la voz, la tolerancia.
Mariposa, poema
En el aire estaba
impreciso, tenue, el poema.
Imprecisa también
llegó la mariposa nocturna,
ni hermosa ni agorera,
a perderse entre biombos de papeles.
La deshilada, débil cinta de palabras
se disipó con ella.
¿Volverán ambas?
Quizás, en un momento de la noche,
cuando ya no quiera escribir
algo más agorero acaso
que esa escondida mariposa
que evita la luz,
como las
Dichas.
De "De procura de lo imposible" 1998
Agosto, Santa Rosa
Una lluvia de un día puede no acabar nunca,
puede en gotas,
en hojas de amarilla tristeza
irnos cambiando el cielo todo, el aire,
en torva inundación la luz,
triste, en silencio y negra,
como un mirlo mojado.
Deshecha piel, deshecho cuerpo de agua
destrozándose en torre y pararrayos,
me sobreviene, se me viene sobre
mi altura tantas veces,
mojándome, mugiendo, compartiendo
mi ropa y mis zapatos,
también mi sola lágrima tan salida de madre.
Miro la tarde de hora en hora,
miro de buscarle la cara
con tierna proposición de acento,
miro de perderle pavor,
pero me da la espalda puesta ya a anochecer.
Miro todo tan malo, tan acérrimo y hosco.
¡Qué fácil desalmarse,
ser con muy buenos modos de piedra,
quedar sola, gritando como un árbol,
por cada rama temporal,
muriéndome de agosto!
jueves, 13 de octubre de 2016
"No me llamo poeta porque no me gusta la palabra. Soy un artista del trapecio" – Bob Dylan (1965)
Flotando en el viento
¿Cuántos caminos debe recorrer un hombre
Antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares debe surcar la blanca paloma
Antes de dormir sobre la arena?
¿Cuántas veces deben volar las balas de cañón
Antes de ser prohibidas para siempre?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
La respuesta está flotando en el viento,
¿Cuántas veces debe un hombre mirar hacia arriba
Para poder ver el cielo?
¿Cuántos oídos debe tener un hombre
Para poder oír a la gente llorar?
¿Cuántas muertes serán necesarias para que comprenda
Que ya ha habido demasiados muertos?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
La respuesta está flotando en el viento,
¿Cuántos años puede permanecer una montaña
Antes de ser arrastrada al mar?
¿Cuántos años pueden algunas gentes vivir
Antes de conocer la libertad?
¿Cuántas veces puede un hombre volver la cabeza
fingiendo no ver nada?
La respuesta, amigo mío, está flotando en el viento,
La respuesta está flotando en el viento.
Versión de Marcelo Covian
En: amediavoz.com
SEÑORES DE LA GUERRA
Venid señores de la guerra,
vosotros que fabricáis todas las armas,
vosotros que fabricáis mortíferos aviones,
vosotros que fabricáis todas las bombas,
vosotros que os escondéis tras muros,
vosotros que os escondéis tras escritorios,
sólo quiero que sepáis
que veo a través de vuestras máscaras.
Vosotros que no habéis hecho nada
salvo construir para destruir,
vosotros jugáis con mi mundo
como si fuera vuestro juguete,
vosotros ponéis un arma en mi mano
y os quitáis de mi vista,
y os volvéis y corréis lo más lejos
cuando las balas vuelan raudas.
Como el Judas de antaño
mentís y engañáis,
una guerra mundial puede ser ganada
queréis que me crea,
pero veo a través de vuestros ojos
y veo a través de vuestro cerebro
como veo a través del agua
que corre por mi desagüe
Vosotros ajustáis todos los gatillos
para que otros disparen,
luego os apartáis y esperáis
cuando las listas de muertos aumentan,
vosotros os escondéis en vuestra mansión
mientras la sangre de los jóvenes
se escapa de sus cuerpos
y se hunde en el barro.
Vosotros habéis extendido el peor miedo
que jamás pueda ser gritado,
miedo a traer hijos
a este mundo,
por haber amenazado a mi hijo
nonato y sin nombre
no valéis la sangre
que corre por vuestras venas.
Cuánto sé yo
para hablar así a destiempo,
puede que digáis que soy joven,
puede que digáis que soy ignorante,
pero hay algo que sé,
aunque sea más joven que vosotros,
y es que ni siquiera Jesús jamás
perdonará lo que hacéis.
Permitidme haceros una pregunta,
¿es tan bueno vuestro dinero?
¿comprará vuestro perdón?
¿creéis que lo hará?
Me parece que descubriréis
cuando vuestra muerte cobre su peaje,
que todo el dinero que hicisteis
nunca podrá salvar vuestra alma.
Y espero que muráis,
y que vuestra muerte venga pronto,
seguiré vuestro ataúd
en la pálida tarde,
y esperaré mientras sois bajados
a vuestro lecho de muerte,
y me quedaré sobre vuestra tumba
De: http://grandespoemascontemporaneos.blogspot.com.uy
miércoles, 12 de octubre de 2016
Graciela Vargas, integrante de nuestros Talleres de Poesía, nuevamente seleccionada como finalista en Concurso Poético.
INVISIBLE
Triste, el hálito de la muerte
sopla a las puertas del alma.
Nadie casi se da cuenta
de su presencia porfiada.
Ronda en los verdes jardines,
en las iluminadas risas y
serpenteantes alegrías,
por recodos penumbrosos
y en la negrura de las noches.
¡Qué sola debe sentirse
sin miradas que la rocen,
sin oídos que la escuchen,
apartada, ignorada,
por inocentes soñantes vencida,
mientras tristemente su hálito
sopla a las puertas del alma.
Graciela Vargas
CERTAMEN SIEMPRE POESIA
lunes, 10 de octubre de 2016
sábado, 8 de octubre de 2016
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